El tranvía eléctrico
En Gijón ya había tranvías en 1.980, pero
de los llamados de sangre (tracción animal), y en Oviedo,
en 1.891 circulaba otro tirado por mulas, que unía la estación
del Norte con el centro de la ciudad.
En 1.893, La Real Compañía Asturiana de Minas,
estableció un ramal ferroviario entre sus factorías de Arnao
y San Juan de Nieva. Los puso en marcha la Compañía
Tranvía del Litoral Asturiano, formada por Tomás
Menéndez Valdés, Manuel G. Barbón,
Benito González y Ramón G. de
Castro.
Era conocido
popularmente como "La Chocolatera" por la
cantidad de humo "achocolatado" que arrojaba su diminuta
maquina de vapor (marca 'Stuart' 9 Tm) y
circuló hasta 1.933, entre Avilés y Salinas (actual calle
del Muelle - Avda. de los Telares -
Avda. de Lugo - La Maruca -
Raíces - Salinas),
siguiendo un trayecto lineal de 5 Km, sobre un vía de un metro
de ancho. Un fogonero y maquinista de apellido Gelaz,
era quien se encargaba de alimentar las máquinas.
Al principio
prestaba servicios tranviaamente domingos, festivos y días de
mercado, circulando en verano diariamente, cosa que extendió,
en 1.903 a todos los días del año, llegando a establecer
acuerdos con la Real Compañia para el transporte de sus
trabajadores.
El 8 de noviembre de 1.916 se
constituye en el Casino de Avilés, el
consejo de administración de la Compañía
del Tranvía Eléctrico de Avilés.
Se formo una comisión para llevar el proyecto a
la práctica. Estaba formada por Luis Caso de los
Cobos, Álvaro García Castro, Alberto
tranviaís Pulido, José María González
Valdés, Eduardo Hidalgo García, José
María González Valdés, Eduardo Hidalgo
García, Aladino Menéndez Carreño,
José Rodríguez Maribona y Julián
Orbón. El día 9 de Noviembre de 1.916 se firmo la
escritura social en la notaria de Alejandro García
Álvarez. El proyecto fue del ingeniero Riaza,
pero la primera guerra mundial paralizó las obras.
El 22 de Febrero de 1.918 el Consejo de
Administración compró los terrenos de las marismas que eran de
Carlos Lobo, situados en la
Calle
de Llano Ponte, para construir las cocheras.
La compañía invirtió el año 1.918 en contratar
conductores (180 pesetas mensuales), mecánicos (150 pesetas) y
cobradores (120 pesetas).
El 7 de Junio del mismo año se cimentó el
pabellón que quedó terminado a principios de 1.920.
El 7 de julio de 1.918 a falta de carriles,
dieron inicio los primeros viajes en automóviles Hispano-Suiza
de 24 asientos.
El 24 de septiembre de 1.919 y a bordo del
vapor
Mendi, llegaban a la Villa los raíles
que la
Sociedad del Tranvía Eléctrico
acababa de adquirir para la construcción del tendido del
tranvía eléctrico ,
cuyas obras empezaron en la
Plaza
de la Constitución.
El uso publico iba en aumento. Y con la llegada
de la electricidad, apareció el trole, conviviendo los dos
durante unos doce años. Ese trole fue inaugurado en El
Parche, el domingo 20 de febrero de 1.921, fecha en
la que ya entró en funcionamiento el tramo Salinas -
San Juan de Nieva - Avilés -
La Texera.
El resto de tramos fueron entrando en servicio
los días 15 de enero de 1.922 el de Salinas -
Arnao y el 12 de febrero el que comunicaba La
Texera y Villalegre. Y
finalmente el 19 de agosto de 1.923 el de Arnao -
Piedras Blancas. Desde aquí hasta el
entonces, barrio residencial de Villalegre,
el trazado de vía era de cerca de 15 Km.
Tanto los trabajadores de las factorias de San Juan y
Arnao, como para los aficionados que acudían al
estadio de Las Arobias a ver al Real Stadium de Avilés,
el tranvía tenía tarifas especiales.
En el año de 1.957, comienza a funcionar el primer autobús de la
CTEA, conviviendo con el tranvía eléctrico
hasta el 31 de diciembre de 1.960, fecha en la que circuló el
último tranvía eléctrico.