El ferrocarril de Carreño


La Compañía del Ferrocarril de Carreño explotó una línea de ancho métrico entre Gijón y Avilés, resultante de la superposición de varias concesiones y destinada, en un principio, al transporte de minerales.

A inicios del presente siglo, el Crédito Industrial Gijonés comenzó a explotar minas de hierro en Regueral y Piedeloro, creando para ello la Sociedad Minas de Hierro y Ferrocarril de Carreño.

Obtuvo en 1.902 la concesión de un ferrocarril de Aboño a Candás, con ramales a las minas de Coyanca , Piedeloro y Regueral, línea que fué inaugurada el 8 de enero de 1.909. Entre Aboño y el puerto del Musel se utilizaba la línea propiedad del Sindicato Asturiano del Puerto del Musel, filial del Crédito Industrial Gijonés. El Sindicato poseía, también, la titularidad de una línea de ancho ibérico entre Veriña, Aboño y El Musel. Las líneas de ancho de 1 metro fueron electrificadas hacia 1.917.

En 1.917 la Sociedad Minas de Hierro y Ferrocarril de Carreño traspasó sus concesiones a Urquijo y Cia., creando esta última la Sociedad Ferrocarril de Carreño S.A, y haciéndola titular de las citadas concesiones.

En 1.921 adquirió las líneas de vía ancha y estrecha que llegaban al Musel.

El 3 de agosto de 1.922, se inaugura oficialmente el llamado “Tranvía de Carreño”, que unía las localidades de Regueral y Avilés. Los tranvías que realizarían el servicio, procedían de Bélgica (al parecer habían sido fabricados para el puerto de Odesa, pero no había sido posible enviarlos allí a causa de la Revolución Rusa). Con esa nueva línea, las nuevas estaciones de Regueral, Zanzabornin y la villa de Candás, así como otros pueblos del municipio, quedaban comunicados con la villa Avilesina y con Gijón.

En 1.947 es desmantelada la Organización Socialista de toda Asturias, precisamente en Avilés, por la negligencia de un militante local, detenido por la policía en la Estación del Carreño cuando recogía un envío de propaganda. Fueron procesados 22 militantes acusados de delitos similares al de Rebelión Militar.

En 1.950 llegó a un acuerdo con el Estado para utilizar la explanación existente entre Aboño y Gijón, del por entonces en construcción, ferrocarril Ferrol-Gijón y así hacer su entrada en esta última ciudad.

Instalar ENSIDESA en estos terrenos, requería acondicionarlos, cimentar toda la obra y construir un nuevo puerto encauzando y desviando la ría. Tareas que se realizarían en una marisma, en terrenos bajos, pantanosos, intransitables e inundados periódicamente. Desapareció el Barrio de San Sebastián, realojado para ceder sitio a las nuevas obras y se desvió el trazado del Tranvía de Carreño.

El 10 de enero de 1.974, dada su precaria situación económica, el Estado tuvo que hacerse cargo de su explotación, pasando a integrarse en F.E.V.E.

Si bien, este ferrocarril nació exclusivamente destinado al transporte de mineral, el paso del tiempo le convirtió en una línea primordialmente de viajeros entre Gijón, Candás y Avilés.

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