, que puso en marcha una
sólida política de fortalecimiento de la corona, exigiendo un
juramento de fidelidad a los altos dignatarios y ampliando la
división administrativa del reino en ocho provincias más. De
esta forma, crea la
En
el año 711, el reino visigodo desaparece al morir
Don
Rodrigo (miembro de la familia de
Chindasvinto)
en la batalla de
Wadi Lakka (río Guadalete)
contra las tropas árabes de
Tarik, al ser traicionado
por
Agila II (hijo de
Witiza).
Son
escasos los restos arqueológicos Visigodos, por la breve
duración del dominio, y lo reducido de la población Visigótica
establecida en Asturias, encontrándonos únicamente con una
moneda del siglo V en el
Cabo de San Juan y una piedra
labrada que se encuentra en los muros del claustro de la
Iglesia
de San Francisco que según algunos historiadores es
visigoda y que casi seguro, perteneció a los primeros templos
levantados en Avilés (siglos VII u VIII).