Siglo XX


El año 1.900 comienza con la instalación de La Curtidora y la serrería de Castro y Compañía.

En marzo de 1.900 se abre el Centro Obrero de Avilés en la Calle Pinar del Río, organizado como lugar para tertulia, lectura y disfrute en un amplio abanico de actividades.

En este mismo año de 1.900 hubo una huelga en la Real Compañía Asturiana que se saldo con el despido de 9 mineros. Como consecuencia de ello, se producen dos hechos importantes: se celebra por primera vez el 1 de Mayo con un mitin en el Teatro-Circo Somines; se funda la Asociación de Patronos de Avilés, cuyo propósito era la defensa de los propietarios de los negocios, antes las sublevaciones continuas de los trabajadores.

A principios del siglo XX, el jornal de un hombre no superaba las 5 pesetas, o la mitad si se trataba de una mujer o de un niño. Las jornadas laborales nunca eran inferiores a 10 horas como media, aunque si lo viésemos por sectores, comprobaríamos que en la mina de Arnao o la construcción siempre se superaba. Más largas eran las de la Azucarera de Villalegre que alcanzaban las 12 horas. En la metalurgia del zinc, las jornadas eran de 24 horas continuadas y otras tantas de descanso al día siguiente. Lo que si se consiguió en estas fechas, fue el descanso dominical.

El 2 de junio de 1.900 cae por primera vez en Avilés el premio de la lotería. El número 22.565 resulta agraciado con 100.000 pesetas.

El 5 de agosto de 1.900 se pone la primera piedra del Teatro Palacio Valdés, las obras se comienzan gracias a una suscripción popular, aunque por la falta de dinero la obra tarda casi 20 años en terminar, inaugurándose el 12 de agosto de 1.920.

A principios de siglo no era infrecuente el uso de parches y emplastos para conseguir la fecundidad y si no resultaba, ofrecer una novena a San Ramón Nonnato o Jesusín de Galiana. Una vez conseguido el embarazo, había que satisfacer los antojos (para no malparir) pero no en exceso, ya que por ejemplo, comer mucha fruta traería hijos peludos. Era extraña la asistencia profesional en el parto, no así de curiosas y parteras. Si nacía en agosto sería débil y si nacía de pie sería feliz. En las aldeas solo se daba un nombre y en la villa dos (el del padrino, que era el mismo que el de la boda y el del santo), siendo habituales José, Manuel, Ramón, Francisco, Rosa, María, Josefa o Manuela.

También a principios de siglo, el equipo preceptivo para tomar los baños era: traje casto y no improvisado, frecuentemente de tela gruesa, tono oscuro, pantalón, chaqueta y gorro, aboliéndose cualquier parecido con los extranjeros maillots ceñidos. Además, quien quisiera ir a la playa, debía pagar el alquiler de caseta o tumbona y por supuesto pagar al bañero. Las clases más humildes tradicionalmente disfrutaron del baño nudista, siguiendo haciéndolo en esta época, si conseguían burlar a la autoridad.

Entre 1.900 (año en que se crea el Centro Obrero de Avilés) y 1.901, las asociaciones obreras se implantaron en distintas industria y fábricas de la comarca, encontrándonos con, por ejemplo:
  • La Siempreviva (Sociedad de trabajadores del muelle de San Juan de Nieva.
  • La Firmeza (Sociedad de obreros en hierros y demás metales).
  • La Avilésina (Sociedad de obreros vidrieros).
  • Le Soleil (Sociedad de obreros Manchoneros Belgas de la Vidriera de Sabugo).
  • La Humanidad (Sociedad de obreros del azúcar).
  • Sociedad de carpinteros de Avilés
  • Sociedad de albañiles y pintores de Avilés
  • Sociedad de mamposteros de Avilés
  • Sociedad de librantes de Avilés
  • Sociedad de oficios varios
  • Sociedad de resistencia de Arnao
  • Cooperativa Avilésina
  • Sociedad de resistencia de obreros de la construcción de Arnao

En 1.901, el 1 de mayo congregó a los obreros de las agrupaciones de Avilés, Naveces, Arnao y Salinas, que se reunieron con los de Avilés en La Maruca y entraron en orden y desfilando por las calles de Avilés en medio de un paro total.

El 25 de abril de 1.902, se declaran en huelga los cargadores de carbón del Sindicato Minero de San Juan de Nieva. El motivo es que la Compañía Vasco-Asturiana hace la descarga de carbón por su cuenta, ahorrándose más del 75% de lo que por tarifa explota el sindicato. Todo esto ha llevado a que los embarques de carbón disminuyan en el puerto Avilésino, mientras que el de Gijón esta saturado de trabajo.

En 1.902, Avilés tenía una taberna por cada 200 habitantes que consumían al año 861.000 litros de vino y 35.000 de alcohol en general. Con la alimentación que existía entonces, el vino formaba parte del aporte energético fundamental para soportar las duras tareas de las largas jornadas laborales. En aquel tiempo, “ir a la sidra” era pasarse horas comiendo, bebiendo y fumando en animada tertulia, pero no solo entre los obreros, ya que “en la sidrería andan juntas blusas y levitas”.

El 7 de mayo de 1.903, a raíz del despido de 3 herreros, los trabajadores de la Real Compañía se pusieron en huelga. La empresa ejerció presión sobre las familias, infiltró elementos entre los huelguistas para minar su resistencia, incluso hizo venir al director Julio Hazzeaur desde Bélgica. Incluso Julián Orbón desde El Correo de Asturias y La Voz de Avilés tomaron partido por la empresa. Por su lado, los Manchoneros Belgas de la Vidriera de Sabugo les hicieron llegar 38 pesetas fruto de una suscripción, y Adolfo Buykka medió en nombre de la Universidad de Oviedo. Quince días aguantaron. Al final, la empresa redujo a la mitad (60 duros mensuales) el sueldo de los fundidores, eliminó el medio jornal que pagaba a los enfermos y hubo despidos masivos. Muchos de ellos, emigraron al condado de San Luis en California.

El 8 de marzo de 1.903, Avilés fue la sede del tercer congreso de la recién nacida (1.901) Federación Socialista Asturiana.

En 1.903 hubo otra huelga en la Real Compañía Asturiana. Después de un mes de conflicto, la dirección de la empresa dejo desgastarse a unos obreros que no pudieron resistir más, a la vez que sembraba la división entre sus filas. Una vez acabada, la empresa tomo abundantes represalias: aumentó el horario de trabajo, redujo sueldos y hubo despidos masivos.

En 1.903 empezó a gestarse el proyecto de la Compañía Popular de Avilés presidida por Juan Oria.

En 1.903 llega el fútbol a Avilés, fundándose el Avilés Sport Club, que llegaría hasta 1.906, año en el que se fusiona con la Sociedad Obrera e Industrial en el más duradero Circulo Industrial y de Sport. En 1.903, un encuentro Oviedo-Avilés acabó con hurras y una invitación final a cargo de los anfitriones. En 1.904, año de inauguración del Campo del Carnero en un encuentro con Gijón que resulto ganador, se les obsequio con pastas y licores. Reinaba aun el fair play. En 1.905 esto acabó y un nuevo encuentro Oviedo-Avilés acabo antes de tiempo entre silbidos y garrotazos.

En este año de 1.903 el tranvía a vapor entre Avilés y Salinas, conocido popularmente como “La Chocolatera” comienza su servicio. Con dos locomotoras, continuó dando servicio hasta 1.933 en que desapareció. Parece ser que las máquinas soltaban mucho humo y no precisamente de vapor, sino de combustión del carbón, por lo que el oscuro halo que acompañaba a las locomotoras fue comparado con el chocolate. Un fogonero y maquinista de apellido Gelaz era quien se encargaba de alimentar las máquinas. Después de 1.939 fueron quitándose las vías de acero para su aprovechamiento.

El Colegio de Santo Tomás de Aquino, solicita la inscripción en el registro de asociaciones del Gobierno Civil en septiembre de 1.904, estableciéndose ese mismo mes en una casa de vecindad (Calle Florida, número 3) alquilada en el mes de mayo anterior. Los motivos de la apertura, fueron los de acoger en España a los Hermanos de La Salle, que tenían que salir de Francia debido a la supresión del instituto en ese país.

En 1.904 nace la Asociación Musical Obrera de Avilés y a partir de una escisión en su seno (debida a enfrentamientos musicales y políticos), la Asociación Coral Avilésina. Ambas llevaron su rivalidad más allá del terreno musical, llegando al político. Estas corales estaban tuteladas por burgueses que ejercían la dirección y hasta el mecenazgo; de este modo, los mantenían entretenidos y controlados. La Coral desapareció en 1.915, creándose otras dos antes de la guerra civil, el Orfeón de Avilés en 1.925 y el Coro Avilésino en 1.932.

En 1.904 una ley reguló la jornada laboral de 8 horas, aunque esto no se hizo efectivo hasta la primera guerra mundial.

Llega a Avilés el 2 de septiembre de 1.904, Melquíades Álvarez, recibido en la estación de tren por distintas personalidades y al son de La Marsellesa. El motivo, la charla (meeting) que dio en el Teatro Circo sobre la república.

En esta época se reciben quejas diarias de los bañistas que van a la playa de Salinas en el tranvía. Los motivos, son diversos: la atención al viajero es mínima; el reglamento exige que cada tranvía lleve cuatro empleados y habitualmente solo van dos, el maquinista y el fogonero, que es además el revisor, exigiendo los billetes con un uniforme lleno de lamparones de aceite y carbón y con unos modales que dejan mucho que desear. Por otro lado, el servicio es muy deficiente, la compañía obliga a los viajeros a coger coches de primera, ya que solo pone uno de segunda.

El Balneario de Robés es vendido a Treillard en 1.906, abordando su ampliación y denominándolo “La perla del Cantábrico”.

Imágen de 1.906
En 1.907 se constituye la Asociación Avilésina de Caridad.

En 1.907 se decidió ampliar la línea de La Chocolatera hasta Villalegre, pero nunca llegó a hacerse realidad. Ese tendido lo usaría 13 años mas tarde el Tranvía Eléctrico.

En 1.907, Avilés aportaba cinco de lo 20 vehículos que ese año se matricularon en Asturias (704 en España):
  • El Gobron-Brillié de Llano Ponte.
  • El Gobron-Brillié del los Marqueses de Ferrera.
  • El Dion-Boutón de García López.
  • El Hispano-Suiza de la Marquesa de San Juan de Nieva.
  • El Hispano-Suiza de Muñiz Fernández.

Conducidos por expertos mecánicos al servicio de estas familias, el Avilés de principios de siglo no estaba preparada para los “carruajes que se mueven por si mismos”, por lo que en días ventosos, los comercios y balcones hasta el tercer piso debían cerrarse para evitar el polvo de las calles.

El 26 de febrero de 1.908 sale a la calle por primera vez, un diario titulado La Voz de Avilés, fundado por Manuel González Wes.

La Asociación Avilésina de Caridad en 1.908 consiguió los recursos necesarios para crear las escuelas del Ave María en Raíces, con los siguientes contenidos pedagógicos:

La educación ha de ser una y no contradictoria; integral; debe comenzar desde la cuna; debe ser gradual y continua; progresiva; tradicional e histórica; orgánica y armónica; activa por parte del maestro y del alumno; sensible; moral y religiosa; artística y manual; educando con el ejemplo; y llegando a aquello de mens sana in corpore sano.

En sus patios traseros cuentan con un amplio repertorio de cuadros didácticos, realizados en relieve en el suelo, en los que aparecen un mapamundi, los mapas de España y Asturias, la rayuela, los números romanos, un reloj, figuras geométricas, etc. Con buen tiempo las clases se impartían al aire libre, lo que constituía algo muy novedoso en aquella época. Se barajó la posibilidad de crear un nuevo local, pero los promotores pensaron que si se usaban los comedores de la institución, además del ahorro, se podría dar alimento para el alma además del alimento que ya se daba para el cuerpo. Así, el jardín se habilitó, pintando mapas, distintas figuras pedagógicas y un mapa-mundi de cemento en el suelo.

En 1.908 se encarceló a todos los taberneros de la villa en la Escuela de Artes y Oficios por no respetar el cierre dominical.

El 3 de octubre de 1.908 se aprueban los presupuestos municipales, destinando una partida de 5.500 pesetas para obras públicas, destinándose a la construcción de un paseo delante de la Casa Consistorial y paliando la escasez de trabajo en la Villa.

En marzo de 1.909, hacer la compra diaria es cada día más difícil: el pollo esta por las nubes, porque aunque se pueden comprar algunos por 2 pesetas y media, mejor cara tienen los de a 5 pesetas, y mucho más los de 7 pesetas. Si además se quiere poner con algunas patatinas, por aquello de acompañarlo, cara sale la compañía, pues las patatas de Castilla están a 1,75 pesetas la arroba y las del país a 2,50 pesetas. La manteca para cocinarlo cuesta a 1,25 la libra (la curada esta más cara, a 1,50). ¿Qué economía resiste un gasto de casi un duro diario para comer?

En 1.909, el Círculo Industrial y de Sport de Avilés, participa en Madrid en la reunión fundacional de una Federación Español de Fútbol.

En 1.909 la Sociedad de Espectáculos se embarcó en la construcción de un pabellón entre la Calle de La Cámara y la Plaza de la Merced. Se edificó con clavos, maderas del Báltico y el buen tino de Armando Fernández Cueto. Un barracón de sugerente portada modernista de ondulantes motivos vegetales y en el interior un escenario, una especie de proscenios y hasta la concha del apuntador; se llamó Pabellón Iris. En la esquina de “El Parche” y la Calle de la Fruta, se situaba “El Coronel” (Sr. Mántaras), siempre en impecable uniforme, y con sus carteles anunciadores pintados por Luis Bayón de las funciones del Iris; era el “avisador oficial”.

A partir de 1.910, el ayuntamiento empezó a establecer convenios con algunos maestros, para impartir enseñanza gratuita (según la Ley Moyano, a los niños declarados oficialmente pobres). Los padres se catalogaban en cuatro categorías:
  • Labradores, que pagaban entre 2 y 4 reales.
  • Herreros y canteros, entre 1 y 3 reales.
  • Jornaleros, entre 1 y 4.
  • Pobres, que no pagaban nada.

En 1.910, el sacerdote Cándido Alonso Jorge funda el Centro Social Católico.

Imágen de 1.910
En mayo de 1.910 fue asesinado en la Calle de La Florida por un grupo de serenos, Virgilio Álvarez Mesa, presidente del Comité Liberal de Avilés e hijo del antiguo alcalde de Avilés que lo fue desde 1.897 hasta 1.910. El motivo, las confrontaciones políticas que sufrían en aquella época.

En enero de 1.911 una manifestación recorrió Avilés para acabar ante el ayuntamiento después de una asamblea en el Centro Obrero. Los carteles que encabezaban esa manifestación llevaban frases como: Abajo los edificios ruinosos propagadores de la viruela, el tifus y la tuberculosis que nos diezman.

En 1.911 el vapor Cabo de Palos naufraga de forma aparatosa, cegando la entrada a la ría y taponando el tráfico del puerto durante 5 meses (de agosto a noviembre). La escasa destreza con que se manejó el asunto, dejaba en evidencia la necesidad de contar con un organismo que gestionase el puerto y sus instalaciones.

En 1.912 un incendio destruye el Balneario de Salinas, no haciéndose realidad de nuevo hasta 1.916, perdiendo entonces el viejo carácter palafítico. En ese mismo año, la Sociedad Club Náutico consigue un nuevo edificio con el apoyo de la Real Compañía de Minas.

En 1.912 se clausura la mina submarina de Arnao que se había visto inundada entre 1.903 y 1.905.

En 1.912, Avilés disponía de un parque elegante en El Muelle, otro de sport en El Retiro, otro en el centro con un “Parche” embaldosado y despejado y un paseo de invierno en la Plaza Nueva. El salón central del Parque del Muelle estaba reservado para familias elegantes y los pasillos laterales para las familias a medio luto, sacerdotes y personas menos pudientes.

En esa época, las clases acomodadas podían asistir en los Cafés El león de Oro, Nuevo Mundo, Colón e Imperial, tanto a una tertulia política como a una audición de gramófono, a una demostración de un forzudo, de un dentista o de un viajante de bragueros. El Café Colón se anunciaba en aquella época de la siguiente manera:

En Barcelona, en una sala mecánico-médica, cobran cinco pesetas por una hora de aspiraciones oxigenadas; en este Café, por veinticinco céntimos, se puede pedir un café riquísimo, agua filtrada, seis periódicos diarios, tres ilustrados, biblioteca, teléfono y aspiraciones oxigenadas de la misma clase que en la sala médica de Barcelona, sin limitar el tiempo de aspiración.

Billares los mejores conocidos hoy día. INCREIBLE, PERO VERDAD.

18 de septiembre de 1.913. Julián Orbón reunió en el Teatro-Circo Somines a un selecto grupo de apellidos, que acordaron crear la Sociedad Fomento de Avilés bajo la presidencia de Casimiro Solís. Sociedad que duró poco tiempo, debido a la gran cantidad de proyectos que quisieron llevar a cabo, desde organizar verbenas a construir casas baratas, desde organizar festivales de acrobacia aérea a cimentar las estructuras mas urgentes, o desde montar corridas de toros a editar guías veraniegas.

En 1.914 había escuelas publicas en la Plaza de Domingo Álvarez Acebal, Sabugo, San Cristóbal, Miranda, Villalegre y La Magdalena, que daban cabida a 617 niños y 434 niñas, de los que solo asistían a clase, 717. El de San Cristóbal era el único edificio creado como escuela en 1.874, el resto eran edificios alquilados o pertrechados como escuelas desde el siglo anterior, como por ejemplo, los viejos edificios de los Conventos de la Merced o San Francisco.

Imágen de 1.914
En 1.914, los Marqueses de Ferrera lanzaron a los cuatro vientos que su vehículo Peugeot era capaz de llegar a Madrid en tan solo 9 horas y eso a pesar de que algún aldeano opuesto al maquinismo colocaba piedras o maderos al paso de los nuevos “destripaburros”.

El 26 de abril de 1.915, Ayuntamiento, Cámara de comercio, armadores y consignatarios crearon la Junta de Obras del Puerto, con la presidencia de Victoriano Fernández Balsera. Se encargaría de administrar todos los terrenos del estado en torno al puerto, cobrando 1 peseta por metro cuadrado a las empresas instaladas en ellas.

En 1.916 se constituyó el Stadium Avilésino.

En 1916, el Hotel La Esperanza de Salinas ya disponía de garaje y auto propio al servicio de sus clientes.

El 8 de noviembre de 1.916 se constituye en el Casino de Avilés, el consejo de administración de la Compañía del Tranvía Eléctrico de Avilés. El proyecto fue del ingeniero Riaza, pero la primera guerra mundial paralizó las obras. La compañía invirtió el año 1.918 en contratar conductores (180 pesetas mensuales), mecánicos (150 pesetas) y cobradores (120 pesetas). El 7 de julio de 1.916 a falta de carriles, dieron inicio los primeros viajes en automóviles Hispano-Suiza de 24 asientos. El verdadero tranvía llegó a funcionar el 2 de enero de 1.921 en el tramo SalinasSan Juan – Avilés – La Texera. El 15 de enero, el tramo ArnaoSalinas. El 12 de febrero el de La Texera- Villalegre y el cuarto de Arnao a Piedras Blancas lo hace el 19 de agosto de 1.923. Este transporte seguirá en funcionamiento hasta comienzos de los años 60.

En 1.917, se crea la Federación Agrícola de Avilés, vinculada al Sindicato Agrario, con la presidencia de José Manuel Pedregal. Esta forma de asociacionismo, sustituía a los clásicos Conceyus.

En 1.917 comenzó la huelga, los trenes no circulaban, se estableció la censura de prensa, y el puerto se paralizó. El 10 de agosto de 1.917, las tropas del Regimiento del Príncipe entraron en Avilés, sumándose casi cada día otros refuerzos. Gracias a ello, en Avilés no hubo violencia, no faltó la luz ni la limpieza de las calles, ni la leche o el pan. Los conciertos de la banda en el Parque del Muelle se celebraron en una audición fantasma y hasta las fiestas de San Agustín se llevaron a cabo, pero estuvieron completamente desiertas.

Durante la huelga de 1.917, se confiscaron en Avilés todos los vehículos, 45.

El 19 de abril de 1.917, Avilés se viste de luto. El niño de 8 años, Manuel Torres Rodríguez que se encontraba jugando con otros niños en las cercanías de la iglesia de La Magdalena, fue abordado por un joven desconocido de aproximadamente 28 años. Este le preguntó si le podría indicar donde estaba la fábrica de mantecas. El infeliz y crédulo infante se prestó a ello con todo su ánimo, máxime cuando el desconocido le ofreció a cambio algunas perras. La fábrica se encuentra en un camino solitario y hacia allí les vieron partir los otros niños. La voz de alarma surgió cuando al anochecer aun no se tenían noticias del chico. Vecinos y amigos se lanzaron a buscarlo con la esperanza de encontrarlo sano y salvo, pero su ánimo se vino abajo al encontrar su cadáver. Poco después se detenía al sospechoso, que alegaba haber matado al niño para beberle la sangre. El “vampiro”, padecía de tuberculosis y vivía en la creencia de que con la sangre de otros, se curaría. Posteriormente, un droguero afirmaba haberle vendido cloroformo y otro niño de Galiana aseguraba que también recibió una propuesta para acompañarle.

El 7 de octubre 1.917, se inaugura (en la actual Calle de Emile Robin) el hotel más moderno de toda la provincia: 80 habitaciones, 20 de ellas con cuarto de baño, agua caliente y fría, se ponen a disposición de todos aquellos que quieran disfrutar de una cómoda y lujosa estancia en la villa. En su magnífico hall se celebran con frecuencia, conciertos, tés-dansants y otras fiestas de animación extraordinaria, y en el suntuoso comedor, capaz para 300 comensales, estupendas cenas a la americana. Su restaurante de primer orden, está a cargo de personal procedente del Gran Casino de San Sebastián. Sus habitaciones de gran lujo y corrientes, poseen cuarto de baño, teléfono urbano e interurbano, agua caliente y fría en todos los servicios. Calefacción, baños, ascensor eléctrico, garaje y todas cuantas comodidades caracterizan a los grandes establecimientos de esta índole. Tiene también el Gran Hotel, para completa comodidad de sus huéspedes, servicio de equipajes, con mozos a la llegada y salida de los trenes. “On parle français”. Pensión completa desde 8 pesetas en adelante. Condiciones especiales para viajantes y residentes fijos. Intérprete y conserje en la estación a la llegada de viajeros.

El 24 de abril de 1.918, muere en Buenos Aires, José Menéndez, el llamado “rey de la Patagonia”, nacido en la parroquia de Santo Domingo, filial de San Nicolás de Avilés, el día 2 de noviembre de 1.846, en una casa de aldea sita en el barrio de Miranda. El rey de la Patagonia, estaba en posesión de los títulos de Caballero de la Orden de Isabel la Católica, Caballero de la Orden de Carlos III y Medalla de primera clase del Merito Naval, que le otorgó el Gobierno español.

En este mismo año, la Real Compañía Asturiana de Minas decidió crear en San Juan de Nieva una planta capaz de tostar blendas y producir ácido sulfúrico concentrado para la fabricación de explosivos con destino a la primera guerra mundial. Entre 1.919 y 1.921 se amplió con una planta de superfosfatos. Para ello, se talaron casi 3.000 pinos ya cadáveres por los gases de la fábrica de ácidos, y se evacuaron 47.000 toneladas de arena.

El 24 de agosto de 1.918 se descubrió el monumento a Pedro Menéndez, el Avilésino que conquistó La Florida para Felipe II en el año 1.565, lo cual le valió el cargo de Adelantado, sobrenombre por el que hoy se conoce a la Villa.

En el otoño de 1.918 atacó la gripe española por sorpresa, dejando una estela de cadáveres a su paso, sobre todo en casas pobres como en la barriada de La Polvorosa en La Magdalena o en el barrio de Sabugo, …) donde las habitaciones eran compartidas por muchas personas, sin agua corriente ni excusado ni fosas sépticas. En un primer momento se vieron afectados unos 2.500 Avilésinos (17% de la población), pero pronto se estabilizó en unos 550 casos graves. En la Banda municipal se vieron afectados sus 14 miembros, y en el Ayuntamiento solo trabajaban el secretario y un escribiente. Hubo que habilitarse un hospital provisional en San Juan en una nave cedida por Carlos Larrañaga; se cerraron escuelas y locales de espectáculos, se blanquearon y desalojaron las casas afectadas y se elevó el pavimento de la Calle Llano Ponte donde se estancaban las aguas infecciosas y se centralizó una suscripción popular para comprar ropa de cama, la propia cama o en muchos casos, un ataúd.

La Sociedad Filarmónica se funda en 1.918 en una primera época que duro hasta 1.930, integrándose en el circuito de la Unión de Filarmónicas que cubría todo el territorio nacional, permitiendo disfrutar de intérpretes de gran calidad.

En 1.919, en una tertulia en el Café Imperial, se empieza a fraguar la idea de formar una biblioteca. Entonces existían bibliotecas en el Centro Obrero, en la Acción Social y en la Escuela de Artes y Oficios, pero ninguna de ellas servía libros a domicilio. Al año siguiente se funda la Biblioteca Popular Circulante, que después de ocupar diversos enclaves como las Escuelas Nacionales (en la Plaza de Domingo Álvarez Acebal) o unos bajos en la Plaza Nueva, se instalo definitivamente en un edificio de planta nueva en 1.935.

En 1.919, se constituye la Cofradía de Pescadores.

El 19 de abril de 1.919, el pianista gaditano José Cubiles ofreció un concierto en el Teatro Iris, acompañado del violinista Antonio Fernández Bordas y una cantante de nacionalidad polaca.

El 24 de septiembre de 1.919 y a bordo del vapor Mendi, llegaban a la Villa los raíles que la Sociedad del Tranvía Eléctrico acababa de adquirir para la construcción del tendido del tranvía eléctrico, cuyas obras empezaron en la Plaza de la Constitución.

El 12 de agosto de 1.920, se inaugura el teatro Palacio Valdés, con una función dedicada al escritor nacido en Laviana. En el transcurso del homenaje intervinieron distintas personalidades como el ministro de Instrucción Publica, Ortega Munilla en nombre de la Academia Española o Melquiades Álvarez.

Imágen de 1.920
En este año, los franciscanos restauran y abren al culto la antigua iglesia de San Nicolás de Avilés.

En 1.920, los Maribona diversifican sus actividades con una panificadora, La Ceres, instalada en terrenos de Las Meanas.

En 1.920 se constituye El Pósito de Pescadores El Crepúsculo, sociedad de marineros y pescadores que nació a raíz de reuniones auspiciadas por el Centro Obrero y la movilización de algunos pescadores destacados como Tadeo Fernández. Hasta este siglo, las cofradías llegaron en forma de Sociedad de Mareantes, para transformarse en Posito, de carácter laico, pero que mantenía el carácter social de esas entidades. El Crepúsculo organizó las costeras con una cadencia anual: De Primavera o Mansio, de Bonito y de Galdeo u Otoño. Además estableció una cuota de 25 céntimos para sus asociados (salvo parados y enfermos) y un 3% de los rendimientos de los armadores (5% si eran foráneos); ello permitió la construcción de la primera rula de la ciudad, entre el trazado ferroviario y el antiguo muelle pesquero, en las inmediaciones del actual Paso de Larrañaga. Aquella lonja, de madera, fue el primer escenario de escenas protagonizadas por conocidas 'sabugueras' de la época como 'La Maizona', 'Dolores la Lluanca', 'La Monxa', 'La Ramirona', 'La Macarra', 'Oliva el Cristo' o 'Hermesenda'.

Imágen de 1.920
En 1.920 se aglutinan todas las organizaciones laborales femeninas en la Acción Católica de la Mujer:
  • Sindicato Católico de Obreras de Fábrica (1.919)
  • Sindicato católico de obreras de la aguja (1.919)
  • Acción católica de la mujer de S. Nicolás de Avilés (1.920)
  • Sindicato católico femenino de oficios varios (1.920)
  • Escuela nocturna para obreras (1.920)

El 20 de febrero de 1.921, por medio de un acto oficial se pone en funcionamiento el tranvía movido por electricidad en Avilés. Acudieron las autoridades locales y representantes de Oviedo y Gijón, los gobernadores civiles y militares y el párroco de San Nicolás que bendijo los tranvías y después se inicio un recorrido hacia Salinas, donde fueron agasajados en el Club Náutico. De vuelta a Avilés se celebró un gran banquete y diversas actuaciones

En 1.921 se inaugura el campo de fútbol de Las Arobias, cancelándose el Campo del Carnero. Aunque este estaba más lejos, la ventaja era que estaba comunicado por tranvía. Posteriormente, en los años 1.923 y 1.925 se refuerza con nuevas gradas. Muy pronto la Compañía del Tranvía Eléctrico estableció abonos para acudir a los partidos.

El 3 de Agosto de 1.922 se inaugura oficialmente el llamado "Tranvía de Carreño", que unirá Avilés con Candás y El Musel. Los tranvías que realizarían el servicio, procedían de Bélgica (al parecer habían sido fabricados para el puerto de Odesa, pero no había sido posible enviarlos allí a causa de la Revolución Rusa). Con esa nueva línea, las nuevas estaciones de Regueral, Zanzabornin y la villa de Candás, así como otros pueblos del municipio, quedaban comunicados con la villa Avilésina y con Gijón.

En 1.922 se crea la Liga de Inquilinos de Avilés y su Concejo, con el objetivo de dar auxilio legal a sus asociados en casos de renta abusiva o desahucio, para conseguir el abaratamiento de alquileres, la demolición de edificios ruinosos o la construcción con recursos propios de casas baratas.

En los años 20, Vicente El Mazarico se hizo habitual en el Café Colón por sus proyecciones de cinematógrafo. Para ello colocaba un lienzo ante una de las ventanas y quienes no podían seguir la proyección en el interior, se agolpaba en la calle viéndola por detrás del lienzo.

En 1.923 se crea la Sociedad Amigos del Arte, con 170 miembros que debían aportar un duro (5 pesetas) al año, para, con su mecenazgo e influencia, reverdecer las bellas artes en Avilés. Reunidos en el Gran Restaurant Nieva, entre otros, José Francés, el alcalde de la villa David Arias, el eterno diputado José Manuel Pedregal, Armando Fernández Cueto, Álvarez Casariego o el presidente de la Escuela de Artes y Oficios, David García Somines. A lo largo de sus años, se dedicaron a organizar todo tipo de exposiciones de artistas asturianos, el célebre salón de humoristas y a financiar las carreras de los más prometedores artistas Avilésinos en Madrid.

El 22 de febrero de 1.924, un grupo de intelectuales y amigos del asturiano Constantino Suárez, “Españolito”, le ofrecieron una comida de honor para festejar el éxito del escritor, que acababa de dar a la luz sus libros “La verdad desnuda” e “Isabelina”, y de recibir la Gran Cruz del Merito Naval en recompensa a sus valientes campañas de autentico hispanoamericanismo.

Los días 8, 9 y 10 de Agosto de 1.924, los restos de Pedro Menéndez de Avilés son trasladados al nuevo panteón creado en la Iglesia de San Nicolás de Bari.

Primo de Rivera visita Avilés al inicio y al final de su mandato (1.924 y 1.928). En la primera bautizó el parque de Las Meanas con el titulo que ostentaba, el de Marqués de Estella.

En 1.925 se funda la Casa de la mujer Avilésina, con el objetivo de de dotar de casa social a la Acción Católica de la Mujer y a sus asociaciones profesionales.

Imágen de 1.925
El 1 de junio de 1.926 y por acuerdo del Ayuntamiento, se decide dar el nombre de Calle de Pablo Iglesias, fundador del socialismo español, a la antigua vía denominada “ 3 de noviembre”, que salía de junto a la puerta del hospital, en la Calle del Rivero, a la de Llano Ponte.

Este mismo año, se funda el Sindicato Católico de Cocineras.

También en 1.926, se crea una escuela en Salinas, que servía para preparar a los futuros emigrantes en disciplinas como el comercio o la contabilidad.

En 1.927 se funda la Escuela dominical de Avilés, como una “asociación regentada y dirigida por señoras, que tiene por objeto educar a las sirvientas y jóvenes que concurran a ella”.

El 15 de enero de 1.928, debuta en el Teatro Palacio Valdés, la compañía teatral de Conchita Dorado, que pondría en escena la obra “Rosa de Madrid”, original de Luis Fernández Ardavín.

Aunque la Cruz Roja se creó a mediados del siglo XIX, en Avilés ocurrió mucho mas tarde, ya que a pesar del intento de formar una organización en 1.898 y en 1.904, la Comisión Local no fue realidad hasta marzo de 1.928. Tenía 156 socios y llego a reunir 30 camilleros en 1.930, aunque en un principio solo tenían una camilla rodada y un par de mano. Más tarde lograron hacerse con un coche-ambulancia y con un consultorio, siempre en la Calle de la Ferrería, que servía como clínica de urgencias. El primer año despacharon 754 consultas, 570 curas, trasladaron 51 heridos, 16 enfermos y 7 cadáveres. En 1.935, con la quiebra de la Banca Maribona donde depositaban sus fondos, estuvo a punto de desaparecer, haciéndola sobrevivir una nueva dirección elegida en noviembre de ese año.

En 1.928, el Pósito de Pescadores El Crepúsculo cambió el edificio de madera en el que se subastaba el pescado, por otro de mejor factura y dos pisos, también en un terreno (anejo) de la familia Balsera, debido a la ampliación de la red ferroviaria. Costó 33.000 pesetas sufragadas por la Cofradía, en un plazo de cinco años. Para entonces, el Pósito de Pescadores ya contaba con su propio servicio médico.

Cuando en 1.929 el Real Stadium promueve una Federación Avilésina de Clubes no Federados, se unieron:
  • Circulo Industrial y de Sport (1.903)
  • Stadium Avilésino (1.916)
  • Villalegre Foot Ball Club (1.925)
  • Navarro Futbol Club (1.928)
  • Deportivo Avilésino
  • Elemento de San Cristóbal
  • Klu Klux Klan de Rivero.

Más tarde se les unirían el Ayting Club Magdalena creado en 1.931 y la Sociedad Deportiva Victoria F.C en 1.933.

El régimen de Primo de Rivera había concluido en enero de 1.930. Meses mas tarde, diversas guarniciones, acompañadas por huelgas generales se sublevaron. El 14 de diciembre, dos capitanes fueron fusilados por la sublevación de Jaca, marcando el final del golpe a favor de la república. Avilés también se sumó a la huelga, declarando el alcalde reformista David Arias el estado de guerra y el toque de queda desde las 11 de la noche. La ciudad se paralizó, exceptuando algunos servicios que fueron fuertemente escoltados por la Guardia Civil. El 19 de diciembre, la Federación Provincial Obrera llamaba a los trabajadores a reintegrarse a sus puestos.

En noviembre de 1.931 dio un mitin Dolores Ibarruri en el Somines.

Imágen de 1.931
Desde las cuatro de la tarde del 14 de abril de 1.931, la Plaza de la Constitución desbordaba gentío. El Centro de Sociedades Obreras y el Partido Repúblicano organizaron una manifestación desde la Calle San Bernardo por La Cámara hasta El Parche, pero no fue hasta las 9 de la noche que la noticia se confirmó. Las elecciones del 12 de abril, fueron ganadas ampliamente por los Repúblicanos. El alcalde dio orden a la banda municipal para que acompañase la disolución de la manifestación con La Marsellesa y El himno de Riego.

El 16 de agosto de 1.931, Avilés alberga a una de las figuras más representativas de la ciencia española, Santiago Ramón y Cajal, que veranea en la playa de Salinas acompañado de miembros de su familia.

En 1.932 se funda la Juventud católica femenina de Avilés, como “asociación profesional dentro de lo prescrito por la doctrina y moral católica”.

Una vez aprobada la Constitución de 1931, el Ayuntamiento de Avilés propone que se suprima la asignación presupuestaria para el capellán de cementerio de la Carriona. Las juventudes socialistas de San Pedro Navarro se dirigen al Ayuntamiento en Octubre de 1931 para solicitar la demolición de un hórreo palomar propiedad de la casa rectoral de la parroquia, porque a su juicio entorpece el tráfico, materializándose el derribo solicitado en agosto de 1932.

Adelantándose a la ley de secularización de los cementerios, en Avilés se acuerda a principios de 1931, derribar el muro de separación existente entre el cementerio civil y el católico. La reacción de la jerarquía católica de la villa no se hizo esperar y el arcipreste párroco de San Nicolás, así como los de Miranda y la Magdalena, presentan un escrito al Ayuntamiento en el que protestan por el acuerdo municipal y solicitan su anulación. Finalmente el muro se derriba.

La Gestora que dirige el Ayuntamiento de Avilés en Febrero de 1931 acuerda: "Que se supriman todos los impuestos municipales que gravasen a los pequeños campesinos, comerciantes y propietarios, recargándose en compensación a los grandes capitalistas y hacendados de Avilés; que se realicen las gestiones para que se inicien las obras de más urgente necesidad y así mitigar el paro obrero, la readmisión de los obreros despedidos en el 34, que se derogue inmediatamente la ley de vagos y maleantes y se exige ala Compañía Popular de Gas y Electricidad el restablecimiento del alumbrado en aquellos domicilios a los que se les suprimió por cualquier causa.

En febrero de 1.932 se constituye la Asociación Profesional de Estudiantes de Bachillerato de Avilés

El 18 de julio de 1.932, siete personas de entre 20 y 26 años, dejaron a un taxista atado y sedado con cloroformo en el pinar del Espartal y se dirigieron hacia la esquina de las Calles Pedregal (hoy La Cámara) y Alfonso VII (Calleja de los Cuernos). Una vez allí entraron en la Banca Maribona desvalijando cajas y mesas, arrancando los cables de la centralita telefónica y escapando con un botín de unas 100.000 pesetas en dirección a Pravia por La Carriona. Ese mismo día y el siguiente consiguieron atraparlos y llevarlos al cuartelillo de la Guardia Civil en la Calle Rivero.

El 3 de septiembre de 1.932, Federico García Lorca y su grupo La Barraca, realizan una función en la Plaza de la Constitución de la Villa.

En octubre de 1.932 en un banco del Parque del Muelle nace la Asociación La Atlética Avilésina, consiguiendo pasar por las depuradas manos de la nueva organización del régimen Educación y Descanso.

En 1.932 las instituciones de beneficencia eran las más numerosas de origen español en Cuba. Con respecto a Avilés y su ámbito de influencia, existían:
  • Centro Asturiano de La Habana, fundado el 2 de mayo de 1.886. Contaba con lujoso palacio frente al parque Central de la capital, con una extensión de 3.767 ms2. Proporcionaba a sus socios e hijos instrucción en su plantel, “Jovellanos”, situado en el propio edificio. Se ofrecían bailes y veladas y disponía de salones de juegos de billar, tresillo y damas y su biblioteca “Labra-Parajón”, llegó a contar con cerca de 30.000 volúmenes, 14 para los asociados y familiares. A su casa de salud dedicaremos un acápite aparte. El Centro poseía 112 delegaciones en todo el país y delegaciones en Asturias.
  • Banco Asturiano de Ahorros, continuador de la Caja de Ahorros de los Socios del Centro Asturiano, fundado el 11 de febrero de 1910.
  • Círculo Avilésino (Recreo), fundado el 1 de mayo de 1911.
  • Juventud Asturiana (Recreo y Deportes), sociedad fundada en julio 11 de 1912.
  • Club Carreño (Recreo y Beneficencia), fundado en 1914.
  • Sociedad de Castrillón (Beneficencia y Recreo), fundado el 23 de enero de 1916.
  • Unión Gozoniega de La Habana (Unión, Protección y Cultura), fundada el 25 de septiembre de 1920.
  • Club Soto del Barco (Recreo y Cultura), fundado en diciembre de 1928.
  • Asociación Natural del Concejo de Illas (Beneficencia, Instrucción y Recreo).
  • Club Deportivo Covadonga (Recreo y Deportes), formado por empleados del Sanatorio del Centro Asturiano.
  • Comité Popular Asturiano.

El 27 de noviembre de 1.933, José María Gil Robles dio un mitin en el Somines.

En 1.933 desaparecería el popular transporte con tracción de vapor, llamado “La Chocolatera”.

Del 7 al 8 de Abril de 1.934, la Villa se vio inundada al coincidir las lluvias torrenciales con la pleamar, anegando todas las partes bajas.

En lo alto de Galiana, en el barrio del Carbayedo, se construye el Instituto Nacional de Enseñanza Media, a principios de 1.934.

En este año de 1.934, se llegaron a contabilizar las siguientes cifras:
  • El país tenía 24.235.000 españoles.
  • La tasa de natalidad fue del 2.6%
  • La de mortalidad del 1.6%, de los cuales, la mitad fueron por muerte violenta (con más de 1.000 suicidios).
  • Casi el 26% de los adultos, era analfabeto.
  • Se produjeron 179.694 accidentes de trabajo.
  • Se perdieron 14.000.000 de jornadas de trabajo, por huelgas.
  • 618.947 obreros estaban en paro forzoso, y además regresaban a miles los emigrantes americanos.
  • El Banco Hispano-Americano conseguía un beneficio de 14.000.000 de pesetas de las de entonces, Hidroeléctrica Española 18.000.000, la Cros de productos químicos superaba los 20.000.000 y Telefónica casi 38.000.000.
  • Un minero cobraba 10 pesetas por 8 horas de trabajo y una obrera textil 4 pesetas.
  • Había en España, 81.089 religiosos.

El buque Turquesa llegaba a San Esteban de Pravia cargado de armas, en Octubre de 1.934. Por tres veces intentaron un desembarco furtivo los socialistas y anarquistas de Avilés, pero fallaron. En Avilés, la Revolución comenzó el viernes 5, día en que se declaraba el estado de guerra en toda Asturias. Los bandos se organizaron repartiéndose la villa, quedando Sabugo, los barrios y la zona rural para los revolucionarios. El comité acabó por reunirse en el Gran Hotel: Ángel Ávila, José María Rodríguez, Severino Cienfuegos y Granda por UGT; Valentín Dinten por CNT y Emeterio García por el Partido Comunista.

Las autoridades dominaban el centro, haciéndose fuertes en el Ayuntamiento con sus leales: Guardia Civil de Villalegre y Miranda; carabineros; guardias municipales y guardias jurados de La Patronal, manteniéndose leales al Gobierno de la República.

Ese mismo día comenzaron los golpes de mano: una bomba contra el Casino o la vía férrea; intentos de incendiar el pabellón Iris o los almacenes de Oria. El sábado ya eran enfrentamientos directos, tiroteos y sucesos más importantes: heridos en escaramuzas o simplemente por balas perdidas, asaltos al Gran Hotel, García Fernández, Estación, Macelo o Pescadería. Fue asaltada la Quinta de Pedregal haciendo prisioneros a José Manuel Pedregal, su esposa e hija y llevados a Miranda y Trubia.

El domingo 7, dos bombas que buscaban la casa de los hermanos Orbón y la redacción de El Progreso de Asturias, convirtieron la Plaza de Abastos en una inmensa tea. Ardieron siete casas. Ese mismo día, los revolucionarios se hicieron con el Agadir que se encontraba en la Dársena de San Juan, un vapor de 800 toneladas que fue volado en la bocana de la ría (delante del Arañón), ya que se esperaba un ataque por mar, que jamás llegó.

El lunes llegaba la columna mandada por el general López Ochoa, para la que Avilés fue un paseo militar.

En la cárcel de Avilés, 283 presos sufrieron en carne propia los efectos de la represión. En el cuartelillo de Rivero, los Guardias de Asalto (policía creada por la República) y que por primera vez acudía a Avilés, se encargo de administrar torturas cuyas terribles consecuencias quedaron en la memoria y en los versos de alguna canción popular como esta:

Estando preso en la cárcel
un entierro vi pasar.
Era de José María
que lo maltrataron por no declarar.

[…] No te llevaron por El Parche
por culpa de un mal burgués,
fuiste por La Magdalena
y acudió la gente de todo Avilés.

En las elecciones de febrero de 1.936 el Frente Popular arrasó, y en Avilés, sin tener mayoría, la izquierda había duplicado los votos de 1.933 dejando la situación casi en un empate con la derecha. La sublevación militar que dio inicio a la Guerra Civil, recorrió el país dejando a Avilés en medio de una zona nacionalista afín a la sublevación (Galicia y Castilla), comenzando 15 meses de guerra y desmanes. Nuestra villa era centro de un amplio frente que abarcaba desde Soto del Barco a Llanera, concentrando unos 5.000 hombres en pie de guerra. Avilés paso a ser cuartel general con un batallón de infantería de reserva, una compañía de ametralladoras y 20 autocares, correspondiéndole también una jefatura administrativa y uno de los siete hospitales de primera urgencia de Asturias. Al mando de este frente se situó el Comandante Abad, militar profesional y antiguo instructor de milicias antifascistas.

Los templos de Avilés fueron saqueados de diversa forma y asesinados 8 sacerdotes en todo el arciprestazgo. Muchas personas encontraron la muerte en viejos arreglos de cuentas o en venganzas aplazadas, pero no hay cifras precisas.

El Palacio de Ferrera se convirtió en sede del Comité de Guerra y el de Llano Ponte en Cuartel de Milicias. El Partido Comunista se instaló en el Casino. La Federación Obrera de Hostelería de España junto con el Sindicato de Camareros y Cocineros “La Paz” en los altos del Café Colon. CNT en la Casa de Larrañaga. La Comisión de Agricultura Local en el segundo piso del Palacio de Ferrera. El “grupo de Fausto” inscribía voluntarios en el Chalet de Francisco Pola. El Comité de Alimentación en el Gran Hotel. El control médico en las oficinas de Ballesteros, …

Muchos productos empezaron a escasear. Las aldeas de la comarca fueron despensa para encontrar artículos de primera necesidad y las sirenas que daban la alarma antiaérea, la única música que se oía.

El chocolate para enfermos diabéticos, se despachaba en los bajos del Café Colón.

Desde el verano de 1.936 los odios, de ideología y de clase, se vengaron especialmente con los monumentos. Templos de toda la comarca, con muy pocas excepciones, fueron saqueados. Se empezaba por profanar las imágenes, por desmontar retablos y, al final, pocas iglesias se libraron del incendio o la destrucción en distintas formas. Las cuatro iglesias más importantes de Avilés estaban entre aceptable y excelente estado de conservación. La de Sabugo aún era una iglesia "nueva", de sólo tres décadas de vida. Su interior, rico en mobiliario, vidrieras y adornos, fueron hechos astillas, además de usarse como almacén de intendencia de las tropas populares.

A la hoguera fueron también los retablos y objetos de culto de los templos de Sabugo vieja y San Nicolás . Una docena de retablos (algunos procedentes del Convento de La Merced) perdidos para siempre. Especialmente grave fue la pérdida del retablo de alabastro que guardaba la Capilla de los Alas, pieza única, posiblemente inglesa y bajomedieval. Imposible reemplazo.

Desde septiembre de 1.936 no se podía tener un aparato de radio, debiendo entregar las que tuviesen, a la Comisión de la Delegación de Comunicaciones, pudiendo incluso esa Delegación, realizar registros domiciliarios.

Desde octubre y por razones de sanidad, no se podía visitar el cementerio de La Carriona.

Los avances de las tropas de Franco tomando Santander y la situación de aislamiento del frente del norte, a 200 kilómetros en línea recta de las posiciones Repúblicanas más próximas, con la subsiguiente escasez de abastecimientos bélicos y alimentarios, propició que las autoridades Repúblicanas en Asturias asumieran funciones que eran competencia del gobierno de la República.

Con la guerra el dinero empezó a escasear y aunque los vales intentaron suplirlo, los comerciantes se negaban a realizar el cambio de vales por moneda. De este modo, en El Estrellín, al otro lado de la ría, se instaló una ceca para acuñar monedas de la República, en un edificio de la Junta de Obras que aun hoy permanece en pie.


Avilés no recibió el impacto directo de los frentes, pero los edificios del centro (algunos edificios nobles, como el mercado de la Plaza Nueva, algunas construcciones del centro histórico y, sobre todo, el edificio del Ayuntamiento) fueron cebo para las bombas que lanzaron los aparatos de la poderosa aviación nacionalista, en especial durante el año 1.937 (agosto, septiembre y octubre).


El comité de guerra prohibió la formación de grupos y hasta de colas en la calle, para no ofrecer un blanco fácil a la aviación. Quienes necesitaban conseguir cartillas de racionamiento, lo hacían amparados por la estrechez de la Calleja de Los Cuernos.


En agosto de 1.937 el Consejo Soberano de Asturias y León se transforma en el Consejo Soberano de Asturias y León (conocido popularmente como “El Gobiernín”), una institución autónoma demasiado débil para oponer resistencia. El 21 de octubre se lanzó una ofensiva final con 100.000 hombres; otros muchos tuvieron que partir.

El 21 de octubre de 1.937 acaba oficialmente la Guerra Civil en Asturias. El Frente Popular Asturiano se derrumba ante las tropas nacionales. Avilés es ocupada (junto con Oviedo y Gijón) y el Frente Norte deja de existir.

Una vez acabada la guerra, el Palacio de Ferrera y el Instituto Carreño Miranda se acondicionaron como Palacios de Justicia “muy rápida”. La Vidriera de El Arbolón (solar de la primera fábrica de vidrios de Asturias) se convirtió en campo de concentración y en la Quinta de Pedregal que era un chalet y finca expropiados a José Manuel Pedregal, una brigadilla de guardias civiles y falangistas tenían su particular sala de torturas. La Ley de Responsabilidades Políticas, convirtió en legal la venganza. Los huérfanos de esa venganza, acabaron siendo concentrados en el Hogar Pedro Menéndez del Auxilio Social, un chalé diseñado por Manuel del Busto y que olvidó su viejo esplendor como domicilio de indiano.

En mayo de 1.938, el ministro de educación señalaba que el movimiento tenía su fundamento en “una formación religiosa, patriótica y clásica”. En definitiva, una educación nacional-católica, contrarreforma educativa en la que la Iglesia recogía su apoyo a La Cruzada, a cambio del control de la enseñanza. Casi todo el personal de enseñanza fue investigado, remontándose en algunos casos hasta la dictadura de Primo de Rivera para comprobar sus antecedentes. El maestro debía estar formado en el espíritu de la milicia y el apostolado, enviando en 1.938 a 200 de ellos a Italia para conocer los métodos de la escuela fascista. La separación de sexos en las aulas respondía a lo que Pilar Primo de Rivera dijera en mayo de 1.939: “la única misión que tienen asignadas las mujeres en la tarea de la Patria, es el hogar”.

En 1.938, el tempo de Nuestra Señora de La Luz (uno de los primeros en ser destruidos durante la Guerra Civil), fue también el primero en comenzar su restauración, a base de donativos y del dinero de la Iglesia para reparar los cuantiosos destrozos y costear una copia de la imagen quemada durante las algaradas.

El Camarín del Cristo del Consuelo de Molleda, que había sido destruido, asiste, en septiembre de 1.938, a la celebración del acto de desagravio, vestido con las ropas y joyas aportadas por los parroquianos.

En septiembre de 1.938, se abrió al culto el templo de Santiago de Ambiedes, dos años clausurado, con sus imágenes y retablos perdidos y tras una suMaría reconstrucción.

La actividad de la Cofradía de Pescadores se interrumpió, como todo en el país, por la Guerra Civil española. El Posito se recompuso en 1.938, en una reunión mantenida por pescadores y armadores cuyas actas aparecían encabezadas por un 'Saludo a Franco'.

El 14 de mayo de 1.939 se implantaba la cartilla de racionamiento como medida temporal, pero que se mantuvo vigente, más de 13 años.

En 1.939, en una misa escoltada desde el presbiterio por cinco falangistas de guardia, llegaba a Miranda la nueva imagen de Santo Domingo, obra de Enrique de Larrea y donada por Robustiano Gutiérrez Campa. El resto de las reparaciones de ese templo se acometieron, muy poco a poco, con las aportaciones de una magra suscripción.

En la Capilla de Jesús de Galiana, la talla tradicional del Cristo, fue sustituida en julio de 1.939, por otra del artesano local Enrique Santos, expuesta antes de su definitiva entronización, en los escaparates de Casa Fontela.

En los primeros años 40 (los años de la fame), todo Avilés tenía que estar a oscuras a partir de las 8 de la tarde, debido al racionamiento. Escaseaba la energía (ni luz, ni combustible ni gas), teniendo que volver a tiempos remotos para conseguir algún sucedáneo. Debieron hacer frente a la escasez de productos básicos a través de las cartillas de racionamiento, que, en los mejores casos, no daban opción más que a 250 gramos diarios de pan. Ni café, ni cerveza, ni papel, ni azúcar, ni hielo, ni tabaco, … Solo la ropa y el calzado estaban a precio libre y en relativa abundancia, pero eran un lujo al que no alcanzaban la mayoría. De manera que el mercado negro hacia su agosto. El puerto tenía línea directa con Canarias y Marruecos, y junto con los fosfatos para la Real Compañía, llegaban las “tangerinas”, famosas y muy cotizadas tabletas de tabaco marroquí. Había familias que aprendieron a cocinar desde mondas de patata hasta las algarrobas de las caballerías.

Imágen de 1.940
Para la Iglesia de San Nicolás, en febrero de 1.940, la familia Graiño donó un Cristo crucificado, talla de los compostelanos Hermanos Carballido. También de donación, en este caso anónima, fue la imagen de Santa Ana, San Joaquín y la Virgen niña, que procedente de los Talleres Rexach de Barcelona, llegó a la iglesia en septiembre de ese mismo año.

El 28 de agosto de 1.940, aparecen flotando sobre las aguas del Muelle Nuevo de San Juan los cadáveres de los Romeo y Julieta Avilésinos, Ramón Álvarez Menéndez y María Cabrera que durante la noche del 17 al 18 se habían arrojado al mar, impulsados a tomar esa determinación a causa de los obstáculos que las respectivas familias de los enamorados ofrecían para la continuación de sus relaciones. Avisadas las autoridades, se personó en el lugar del suceso, el Juzgado de instrucción, que ordeno el levantamiento de los cadáveres, los cuales aparecían abrazados y unidos por una cuerda.

En 1.940 estaba ya muy avanzada la reconstrucción de la iglesia de San Pedro de Navarro, cuyos trabajos dirigió una comisión que administró diversas donaciones filantrópicas.

En diciembre de 1.940, se inauguró el nuevo retablo de la Iglesia de San Nicolás, donación de Álvaro García de Castro, ejecutado por el entallador José Otero, de Vivero. Estaba coronado por la imagen del Cristo de la Misericordia, única que se salvó de la pira entre las cuatro decenas que atesoraba la iglesia.

Muy cerca del San Agustín de 1.940, se colocaban el nuevo altar mayor en la nueva Iglesia de Sabugo, de mármoles tallados, y el sagrario diseñado por el artista Juan José, en forma de templete gótico soportado por cuatro ángeles de buenas proporciones. Para entonces se habían podido reponer, en parte gracias a caudalosas donaciones de los feligreses y empresas, canalizadas por su párroco Mateo Valdueza, vidrieras, decoración interior, puerta, cancela y vestiduras. Cinco años más tarde, fueron incluidos, un órgano y un púlpito monumentales.

El 4 de marzo de 1.941, muere en Madrid, Constantino Suárez, Españolito, nacido en Avilés el 10 de septiembre de 1.890. Autor de una monumental obra titulada "Índice bio-bibliográfico de escritores y artistas asturianos" (4 volúmenes) y de varias novelas y narraciones cortas.

Imágen de 1.941
En junio de 1.941, la nueva imagen de La Milagrosa se bendecía en la iglesia de La Magdalena y en mayo de 1.943 se trasladaba a Las Barzanas la nueva imagen del Santo Cristo de la Misericordia, el mismo mes en que se bendecía la imagen de la Virgen del Rosario de San Cristóbal.

En 1.941 se abre al público el Cine Florida.

También en este año, el Centro asturiano de la Habana abre subdelegación, organizando periódicos bailes (La Batelera y Cuba en España).

En el año 1.942 el Instituto de la Vivienda adelanta el dinero para hacer el poblado de pescadores, el famoso barrio del No-Do, acabándose a principios de 1.950.

En julio de 1.942, se colocó la primera piedra de la Iglesia de Trasona, que se finalizó en julio de 1.947, siguiendo las trazas del arquitecto Juan Corominas.

El Centro Coordinador de Bibliotecas aplicó una triple estrategia a la Biblioteca Popular Circulante: expurgo, control de nuevas adquisiciones y descenso de la aportación. Esto llevó consigo que los únicos libros que entrasen en ella fuesen los de Historia de España, en los que se reflejaban únicamente grandes gestas de grandes hombres, que acababan siempre con Franco y su Cruzada. Si en 1.921 se contabilizaron 15.000 consultas de libros, entre 1.942 y 1.949 solo fueron 7.000.

Imágen de 1.949
El 5 de junio de 1.943, el ministro de trabajo José Antonio Girón de Velasco rodeado de “camisas negras” falangistas, llegó a Avilés para entregar 17 viviendas de planta baja que habían costado poco mas de 500.000 pesetas a 17 familias de “obreros del mar” que tenían que pasar brazo en alto y mano abajo. Y todo ello bajo las cámaras del NO-DO nacido seis meses antes. Esto motivó que a ese nuevo barrio construido por la Obra Sindical del Hogar, se le llamase el Nodo.

El día de Reyes de 1.943 se abría solemnemente al culto, la capilla del cementerio de La Carriona, adonde habían ido a parar los restos de Pedro Menéndez, tras la profanación de su mausoleo.

En 1.944, en Pillarno y San Juan de Nieva, se emprendió la construcción de nuevas iglesias de ambiciosas trazas, especialmente la segunda, según la dirección de José e Ignacio Álvarez Castelao.

Cuando en abril de 1.944 se inauguró el barrio de pescadores (No-Do), se llegó a proponer que se trasladara allí, la vieja iglesia de Sabugo, de la Plaza del Carbayo, ya que en esas fechas, aún no se había iniciado su restauración después de la guerra, pudiéndose ver destrozos tanto en la arquitectura como en los restos humanos a medio cubrir en las tumbas próximas a la iglesia.

El Auxilio Social instaló desde 1.945, uno de sus hogares infantiles con capacidad para 120 niños, el “Pedro Menéndez”, aprovechando el antiguo chalet de Manuel Fernández en Buenavista.

El 19 de septiembre de 1.945, la comisión organizadora de los actos de traslado de los restos mortales de de Armando Palacio Valdés a su panteón de La Carriona se pone en contacto con el hijo adoptivo de Avilés, José Francés (en representación de la Real Academia de la Lengua) a fin de ultimar detalles sobre el proyecto de que los restos del escritor, sean depositados en la capilla del antiguo palacio de la familia Llano Ponte, escenario de la novela "Marta y María", partiendo luego de aquella mansión hasta el lugar de su enterramiento definitivo. El 16 de octubre llegaron a la Estación del Norte de Oviedo y después de un responso, se encaminaron hacia Avilés.



Empieza la Era Industrial


ENDASA crea su planta de electrólisis en la Dársena de San Juan. Más adelante, en 1.958, se trasladará a la orilla derecha de la ría.

En 1.947 es desmantelada la Organización Socialista de toda Asturias, precisamente en Avilés, por la negligencia de un militante local, detenido por la policía en la Estación del Carreño cuando recogía un envío de propaganda. Fueron procesados 22 militantes acusados de delitos similares al de Rebelión Militar.

Durante los días 10 y 11 de julio de 1.948, se celebraron el Estadio Municipal de la Exposición, los XXVIII Campeonatos de España de Atletismo en pista. La Federación Asturiana se apuntó un franco éxito en su primera organización en pista de tipo nacional. Los tiempos, salvo un par de excepciones, fueron bien cronometrados. Los jueces de concursos, atentos a su labor y los de llegada supieron clasificar acertadamente, sin dudas ni errores de bulto.

El 31 de agosto de 1.948, se celebran los actos conmemorativos del VII Centenario de la creación de la Marina de Castilla.

En 1.948 en La Maruca y Las Arobias se empieza a levantar lo que sería Cristalería Española S.A, comenzando la construcción de viviendas para los obreros en La Maruca y Jardín de Cantos.

En 1.949 se abren dos nuevos locales, el Cine Marta y María en la Calle de Rivero y el Cine Clarín en la Calle de La Cámara.

En la segunda década del siglo XX Avilés ya disponía de la red básica de carreteras (polvorientas) que permitían montar excursiones a los lugares principales:
  • La carretera a Oviedo.
  • La de Soto del Barco.
  • La de San Juan de Nieva con el gran atractivo de la dársena.
  • La de Luanco con un trazado costero que partía del Puente de San Sebastián
  • La de Gijón.
  • La carretera de Grado.
  • La del Cabo Peñas estaba aun en construcción.
  • La del Caliero, Illas, San Cristóbal y Miranda, eran solo caminos vecinales.

En esa misma década, Avilés tenía 862 edificios de un piso, 960 de dos y 345 de tres o más. Esto hacen 2.167 edificios para poco menos de 13.000 habitantes.

El Boletín Oficial de Presidencia de 15 de junio de 1.950 ordenaba al INI la creación de un centro siderúrgico, creándose una sociedad con un capital cercano a los 1.000 millones de pesetas. Era la Siderurgia Nacional, empresa participada al 40% por el INI, que acabaría por hacerse con el control total ante la apatía del capital privado. Esta empresa, en varias etapas y en el plazo de 10 años debía incrementar la producción nacional obtenida por las industrias existentes, debidamente ampliadas en la cifra de 600.000 toneladas de productos terminados, por año.

Instalar la fábrica, requería acondicionar los terrenos, cimentar toda la obra y construir un nuevo puerto encauzando y desviando la ría. Tareas que se realizarían en una marisma, en terrenos bajos, pantanosos, intransitables e inundados periódicamente. Desapareció el Barrio de San Sebastián, realojado para ceder sitio a las nuevas obras. Se desvió el trazado del Tranvía Carreño.


En 1.951, la draga Pax, con sus 500 caballos de vapor, comenzó a chupar los fondos de la marisma de Avilés, a razón de 20.000 toneladas diarias, yendo a depositarlas luego en las marismas para cimentar el lugar que ocuparía después ENSIDESA. En total, fueron 6 millones de metros cúbicos los que movió la Pax. Una vez concluido el trabajo de la draga, comenzó la desecación de las marismas y la cimentación de la fábrica, para lo cual se usaron más de 1.000 de las famosas y tristes campanas y más de 100.000 pilotes hincados.

Imágen de 1.951
El 28 de agosto de 1.951, una comisión formada por personalidades Avilésinas, trabaja activamente en el proyecto de Casa-Museo de Pedro Menéndez, que ocupará la casa nativa (supuestamente) del marino, frente al edificio barroco de Camposagrado.

Imágen de 1.952
Hasta hace poco, en la zona de Las Arobias, en los terrenos que hoy se reparten el Puerto y el Macelo, existían unas ruinas, las de la Siderurgia Asturiana, S.A (SIASA). Construida en 1.942 era una industria original, sin hornos altos, se encargaba de producir “chatarra sintética”, usando minerales de baja ley de hierro y combustible de escasa aplicación siderúrgica. El problema fue que dependía de maquinaria extranjera (Renn-Krupp), lo que retrasó su instalación hasta 1.952. En ese momento nació el I.N.I que se decantó hacia el mineral de hierro, lo que fue la muerte para SIASA.

Imágen de 1.952
Llegaban sin cesar trenes atestados de campesinos con pantalón de pana, chaqueta de dril, sombrero o gorra, maleta de madera atada con un cordel y muchos de ellos con brazalete negro (en esa época, el luto duraba muchos años). Junto a ellos, también aparecieron multitud de huidos de la justicia.

Imágen de 1.952
La llegada de los inmigrantes para la construcción de ENSIDESA, hizo que se habilitasen como alojamiento, todo tipo de locales (hórreos y establos incluidos). Pero nada fue suficiente. Algunos durmieron al raso, en las calles o en los cuatro barracones que se pertrecharon:

Para alojarse en ellos debían demostrar haber trabajado ese día y además, el precio de ese alojamiento se le descontaba del sueldo mensual; los de un turno se acostaban en las camas que dejaban los del siguiente turno, era el tiempo de las “camas calientes”. Esos barracones donde dormían 500 hombres y que podían hacerse su propia comida o la colada, eran frecuentes los robos, peleas y ajustes de cuentas.

Locales como el Café Colon o el Diamante, se convirtieron en lugares de timbas interminables.

Había algunos lugares de concentración, por ejemplo, frente a lo que ahora es el barrio de Llaranes, en los terrenos que quedan entre la actual autopista y la fábrica. Antes, no era más que una gran explanada donde rastrillos, barberos y demás “autónomos” con la banqueta al hombro, esperaban que algún cliente solicitase sus servicios. Al igual que las prostitutas que desembarcaban del Tranvía Carreño provenientes de Gijón. Iban por parejas, y mientras una vigilaba y cobraba la otra consumaba la transacción únicamente tapada con una manta.

Había también una institución fija para este tipo de comercio, “El Cabaré” situado en la esquina de González Abarca y Quirinal, donde se hacían colas que llegaban hasta el lavadero de Sabugo (200 metros) en filas de a tres. La tensión acumulada y los ajustes de cuentas hicieron que las propias fuerzas de orden público eran las encargadas de organizar las colas.

Los de la Castilla profunda que nunca habían conocido el mar, integraban el nutrido grupo de los que inmóviles miraban al horizonte de San Juan o que rodeaban (siempre enfundados en su traje de pana) a las mujeres que tomaban el sol en bañador.

En las procesiones de Semana Santa, empezaron a oírse las primeras saetas, provocando el enfado de estos al ver que el paso no se detenía ante ellos como es costumbre en Andalucía.

En 1.953 se comienza la construcción de Llaranes, ahora de titularidad municipal, promovida por la empresa siderúrgica ENSIDESA para albergar a más de mil familias y vecinos de su factoría (1.953-1.957). A este grupo de viviendas, le siguieron La Luz, con 2.056 viviendas levantadas entre 1.957 y 1.962. La Texera (1.954-1.959) o el grupo Francisco Franco. La Pedrisca (1960-1965) y La Carriona (1.955-1.959), y por último, Buenavista (1.954-1.956). Las cooperativas de trabajadores, con el apoyo financiero de sus empresas, también tuvieron su protagonismo; las más representativas fueron las de San José Artesano y Portuarios (312 y 112 viviendas, respectivamente), la de Cristalería en La Maruca y la del Pozón en Llaranes.

El 12 de julio de 1.953, se inaugura en la actual Calle del Doctor Graiño, una Central Telefónica Automática, en un esplendido edificio de líneas modernas. Se incorpora así al ritmo intenso exigido por sus necesidades vitales y por la creciente expansión de su industria y de su población.

El desorden se apoderó de la ciudad: juego, prostitución, delito, … Ante el clamor popular, el Gobernador Civil, en 1.954 estableció la Policía Armada.

En 1954 se produce la primera manifestación de la Asturias de posguerra, en la época de los emigrantes llegados para la construcción de ENSIDESA. El capellán José Borbolla encabezo una manifestación de “coreanos” desde Llaranes hasta la Casa Sindical de Avilés.

El 3 de diciembre de 1.954 y durante las obras de cimentación de los hornos altos para la Siderurgia Nacional, ocurrió un grave accidente a consecuencia del cual quedaron sepultados en el fondo de una de las "campanas" 8 obreros, 2 de los cuales pudieron salir al exterior con ligeras heridas.

¿Tocote? Preguntaban los espectadores de las rifas celebradas en el Cine Marta y María. Sorteos para asignar nuevas viviendas. En algún caso pudo haber pervivido algún barrio de nombre Tocarate que era la expresión de consuelo que se decía a quien no había sido agraciado en la primera ocasión. Al entrar en la década de los sesenta, la edad media de Avilés era de poco más de 27 años y solo había 17 viejos por cada 100 jóvenes. Una legión de Avilésinos vivía realquilada, en casas de arrendatarios donde se compartían habitaciones con o sin derecho a cocina.

Imágen de 1.955
Antes del encendido del primer horno, la población de Avilés casi se duplicaba acercándose a los 50.000 habitantes en los años 60.

Imágen de 1.955
En estos años no mandaba el ayuntamiento, mandaba ENSIDESA que solo rendía pleitesía al INI y este al palacio de El Pardo. La Junta de Obras del Puerto se vio obligada a abandonar su ya iniciado puerto pesquero para dejar sitio al siderúrgico ante las amenazas de la empresa. El mismísimo alcalde de Avilés, Eduardo Fernández dimitió cuando en 1.956 solicitó al ingeniero jefe de ENSIDESA el canon municipal por los proyectos de sus poblados y esta se negó. La fábrica era autónoma y estaba exenta de impuestos.

Imágen de 1.955
En 1.956, tres meses antes de que viera el mundo ENSIDESA, tuvo lugar el encendido de los 30 primeros hornos de coke, dando la primera producción de la empresa (62.000 toneladas); A principios de 1.957 arrancó el primer horno alto, Carmen; y el 25 de septiembre de 1.957, cuando estaba a un mes y días de cumplir su primer año, tuvo lugar el acto inaugural de la factoría, que constó de acto castrense y comida oficial en la planta de aceros (los escogidos comían en el convertidor y los nobles y pueblo en mesas de tableros en la nave de hornos, situados de mayor a menor categoría en las proximidades de Franco). La comida, formada por dos platos y postre era distinta para él, siendo llevada por su gente desde su catering. Nadie era servido antes que el y nadie terminaba después de el. Cuando se corría la voz de que Franco estaba servido, servían a los demás y cuando se volvía a correr la voz de que había terminado, retiraban los platos. Lógicamente, de los que estaban fuera del convertidor, solo comió algún que otro ministro; los peritos y resto de la selección veían llegar los platos y salir, quedándose en ayunas.

La empresa creó sus propios embalses, en La Granda y Trasona, asegurándose todo el suministro de agua dulce. Y la energía eléctrica la aportaba su propia central térmica desde 1.957.

Imágen de 1.957
El 25 de septiembre de 1.957, Franco, en compañía del presidente del Instituto Nacional de Industria, inaugura el primer horno alto (Carmen) de la Empresa Nacional Siderurgia.

Durante el año 1.957, se pone en funcionamiento la línea férrea Avilés-Pravia.

En este mismo año de 1.957, comienza a funcionar el primer autobús de la CTEA, conviviendo con el tranvía eléctrico hasta 1.960.

Imágen de 1.957
En marzo de 1.958, el académico Camilo José Cela da una conferencia (Divagación sobre el oficio literario) en el Hogar del Productor de la Villa.

El 17 de junio de 1.958, se inaugura el Hospital de Caridad de la villa.

El 28 de noviembre de 1.958, ENSIDESA estrena su segundo horno alto, Joaquina, a los pocos meses de haber puesto en marcha el primero. La producción de arrabio aumenta en 1.300 toneladas.

En 1.960 comienza una nueva empresa en San Juan de Nieva, la Asturiana de Zinc.

El 31 de diciembre de 1.960, circuló el último tranvía eléctrico.

Imágen de 1.961
En 1.963 Avilés cuenta con radio, la emisora EAK 91, Radio Popular de Asturias.

Imágen de 1.962
El 2 de enero de 1.963, en el alto de La Reigada, lugar de emplazamiento elegido para instalar una torre repetidora para la traída de la televisión a Avilés, por el llamado canal número 8, comenzaron a realizarse pruebas para comprobar la recepción de imágenes y sonido.

Imágen de 1.964
El 26 de agosto de 1.965, ENSIDESA comienza su producción de chapa fina. El tren de laminación en frío fábrica su primera bobina.

El 10 de agosto de 1.966, se pone en funcionamiento el tercer horno alto de ENSIDESA, bautizado con el nombre de "Rosario" y esperándose que aumente la producción nacional de arrabio en un 25%.

Imágen de 1.966
En 1.968, Franco viene a Avilés para inaugurar el Aeropuerto de Asturias, siendo nombrado alcalde perpetuo.

Imágen de 1.968
El 27 de julio de 1.969, el vicepresidente del gobierno, almirante Luis Carrero Blanco, en compañía de López Bravo y López Rodó, presidieron el encendido del horno alto Carmen IV de ENSIDESA, que elevaba la producción de arrabio a 3.5 millones de toneladas anuales.

En 1.970 se ensancha el canal de entrada de ría para que puedan entrar barcos de mayor tonelaje, acabándose en 1.977.

Imágen de 1.970
En la mañana del 6 de febrero de 1.971 Avilés despertó con un gran estruendo, con la explosión en la acería LDI de ENSIDESA de un depósito receptor de valor recalentado, delante del poblado de Llaranes en la que perdieron la vida ocho personas, y hubo numerosos heridos. Fue el accidente laboral más grave sufrido en la comarca.

Imágen de 1.972
En 1.976 se abre al tráfico la autopista A-8, la Y.

Imágen de 1.976
En enero comienza la mayor huelga de ENSIDESA. La empresa decide castigar a más de seis mil trabajadores a veintiún días de suspensión de empleo. El 25 de enero los obreros se encierran en las iglesias de Sabugo y de Llaranes, hasta que por la noche la policía los saca salvajemente. Los días 26 y 27, Avilés se ve envuelta en una batalla callejera entre los manifestantes y las fuerzas antidisturbios. En los primeros días de febrero se calma y Avilés vuelve a la tranquilidad.

Imágen de 1.976
La crisis de los setenta saca a la luz los fallos estructurales de ENSIDESA, que la hacían incompetente en una crisis muy seria. Las carencias de diseño se hicieron más evidentes, el arrabio producido era excesivo para alimentar el consumo de la acería, el excedente se exportaba a precios por debajo de su coste; el acero era insuficiente para abastecer el tren devastador; las dos acerías se instalaron sin conexión en los extremos de la fábrica, mientras que los talleres de laminación lo hacían por tres áreas, notándose la ausencia de instalaciones para comercializar con los productos laminados. Las decisiones políticas fueron perniciosas, la dilación en la puesta en marcha de la segunda fase de la empresa al ceder a las presiones de empresas siderúrgicas privadas, el excesivo y antieconómico volumen de todo tipo de gastos sociales, en una empresa que actuaba sin mirar perdidas si no como escaparate del Régimen.

Imágen de 1.982
El fracaso del Plan Siderúrgico elaborado en 1.974 y suspendido en 1.980, el desequilibrio entre producción y consumo, la competencia de los países de nueva industrialización produciendo a bajos costes, todo ellos hace inevitable para las autoridades acometer la “primera reconversión de la siderurgia integral” en los años 1.984-1.990. Las consecuencias de ese Plan para ENSIDESA fueron la construcción de la moderna acería LD-III.

Imágen de 1.982
La segunda reconversión, El Plan de Competitividad se aplicó entre 1.991 y 1.997. Las medidas fueron más radicales al suponer en la práctica la desaparición de ENSIDESA en 1.995 y englobarse en la Corporación de la Siderurgia Integral (CSI).

Imágen de 1.989

Imágen de 1.993
A las dos de la madrugada del 1 de julio de 1.998 Avilés apagaba su último horno, el Carmen IV. Acababan así cuarenta años de historia de la siderurgia más importante de España, una parte fundamental de la historia de Avilés.

Imágen de 1.994

Imágen de 1.998

Imágen de 1.998
En el año 2.003, se cumplieron según los historiadores, los dos milenios de los orígenes pre-urbanos de La Villa.

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