Siglo XX
El año 1.900 comienza con la instalación de La
Curtidora y la serrería de Castro
y Compañía.
En marzo de 1.900 se abre el
Centro Obrero de Avilés
en la
Calle Pinar del
Río, organizado como lugar para tertulia, lectura
y disfrute en un amplio abanico de actividades.
En este mismo año de 1.900 hubo una huelga en la
Real Compañía Asturiana que
se saldo con el despido de 9 mineros. Como consecuencia de
ello, se producen dos hechos importantes: se celebra por
primera vez el 1 de Mayo con un mitin en el
Teatro-Circo
Somines; se funda la
Asociación de Patronos
de Avilés, cuyo propósito era la defensa de los
propietarios de los negocios, antes las sublevaciones
continuas de los trabajadores.
A principios del siglo XX, el jornal de un hombre no superaba
las 5 pesetas, o la mitad si se trataba de una mujer o de un
niño. Las jornadas laborales nunca eran inferiores a 10 horas
como media, aunque si lo viésemos por sectores, comprobaríamos
que en la mina de
Arnao
o la construcción siempre se superaba. Más largas eran las de
la
Azucarera de
Villalegre que alcanzaban las 12 horas. En la
metalurgia del zinc, las jornadas eran de 24 horas continuadas
y otras tantas de descanso al día siguiente. Lo que si se
consiguió en estas fechas, fue el descanso dominical.
El 2 de junio de 1.900 cae por primera vez en Avilés el premio de
la lotería. El número 22.565 resulta agraciado con 100.000
pesetas.
El 5 de agosto de 1.900 se pone la primera piedra del Teatro
Palacio Valdés, las obras se comienzan gracias a una suscripción popular,
aunque por la falta de dinero la obra tarda casi 20 años
en terminar, inaugurándose el 12 de agosto de 1.920.
A principios de siglo no era infrecuente el uso de parches y
emplastos para conseguir la fecundidad y si no resultaba,
ofrecer una novena a
San Ramón Nonnato
o
Jesusín de Galiana.
Una vez conseguido el embarazo, había que satisfacer los
antojos (para no
malparir) pero no en
exceso, ya que por ejemplo, comer mucha fruta traería hijos
peludos. Era extraña la asistencia profesional en el parto, no
así de curiosas y parteras. Si nacía en agosto sería débil y
si nacía de pie sería feliz. En las aldeas solo se daba un
nombre y en la villa dos (el del padrino, que era el mismo que
el de la boda y el del santo), siendo habituales José, Manuel,
Ramón, Francisco, Rosa, María, Josefa o Manuela.
También a principios de siglo, el equipo preceptivo para tomar los
baños era: traje casto y no improvisado, frecuentemente de
tela gruesa, tono oscuro, pantalón, chaqueta y gorro,
aboliéndose cualquier parecido con los extranjeros maillots
ceñidos. Además, quien quisiera ir a la playa, debía pagar el
alquiler de caseta o tumbona y por supuesto pagar al bañero.
Las clases más humildes tradicionalmente disfrutaron del baño
nudista, siguiendo haciéndolo en esta época, si conseguían
burlar a la autoridad.
Entre 1.900 (año en que se crea el
Centro
Obrero de Avilés) y 1.901, las asociaciones
obreras se implantaron en distintas industria y fábricas de la
comarca, encontrándonos con, por ejemplo:
- La Siempreviva (Sociedad de trabajadores del muelle de San Juan de Nieva.
- La Firmeza (Sociedad de obreros en hierros y demás metales).
- La Avilésina (Sociedad de obreros vidrieros).
- Le Soleil (Sociedad de obreros Manchoneros Belgas de la Vidriera de Sabugo).
- La Humanidad (Sociedad de obreros del azúcar).
- Sociedad de carpinteros de Avilés
- Sociedad de albañiles y pintores de Avilés
- Sociedad de mamposteros de Avilés
- Sociedad de librantes de Avilés
- Sociedad de oficios varios
- Sociedad de resistencia de Arnao
- Cooperativa Avilésina
- Sociedad de resistencia de obreros de la construcción de Arnao
En 1.901, el 1 de mayo congregó a los obreros de las agrupaciones
de Avilés,
Naveces,
Arnao
y
Salinas, que
se reunieron con los de Avilés en
La
Maruca y entraron en orden y desfilando por las
calles de Avilés en medio de un paro total.
El 25 de abril de 1.902, se declaran en huelga los cargadores de
carbón del Sindicato Minero de San
Juan de Nieva. El motivo es que la Compañía
Vasco-Asturiana hace la descarga de carbón por su
cuenta, ahorrándose más del 75% de lo que por tarifa explota
el sindicato. Todo esto ha llevado a que los embarques de
carbón disminuyan en el puerto Avilésino, mientras que el de
Gijón esta saturado de trabajo.
En 1.902, Avilés tenía una taberna por cada 200 habitantes que
consumían al año 861.000 litros de vino y 35.000 de alcohol en
general. Con la alimentación que existía entonces, el vino
formaba parte del aporte energético fundamental para soportar
las duras tareas de las largas jornadas laborales. En aquel
tiempo, “ir a la sidra” era pasarse horas
comiendo, bebiendo y fumando en animada tertulia, pero no solo
entre los obreros, ya que “en la sidrería andan
juntas blusas y levitas”.
El 7 de mayo de 1.903, a raíz del despido de 3 herreros, los
trabajadores de la
Real
Compañía se pusieron en huelga. La empresa
ejerció presión sobre las familias, infiltró elementos entre
los huelguistas para minar su resistencia, incluso hizo venir
al director
Julio Hazzeaur desde Bélgica.
Incluso
Julián Orbón desde
El
Correo de Asturias y
La Voz de Avilés
tomaron partido por la empresa. Por su lado, los Manchoneros
Belgas de la
Vidriera de
Sabugo les hicieron llegar 38 pesetas fruto de una
suscripción, y
Adolfo Buykka medió en nombre
de la
Universidad de Oviedo. Quince días
aguantaron. Al final, la empresa redujo a la mitad (60 duros
mensuales) el sueldo de los fundidores, eliminó el medio
jornal que pagaba a los enfermos y hubo despidos masivos.
Muchos de ellos, emigraron al condado de
San Luis
en California.
El 8 de marzo de 1.903, Avilés fue la sede del tercer congreso de
la recién nacida (1.901) Federación Socialista
Asturiana.
En 1.903 hubo otra huelga en la
Real
Compañía Asturiana. Después de un mes de
conflicto, la dirección de la empresa dejo desgastarse a unos
obreros que no pudieron resistir más, a la vez que sembraba la
división entre sus filas. Una vez acabada, la empresa tomo
abundantes represalias: aumentó el horario de trabajo, redujo
sueldos y hubo despidos masivos.
En 1.903 empezó a gestarse el proyecto de la Compañía
Popular de Avilés presidida por Juan Oria.
En 1.903 llega el fútbol a Avilés, fundándose el Avilés Sport
Club, que llegaría hasta 1.906, año en el que se fusiona
con la Sociedad Obrera e Industrial en el más
duradero Circulo Industrial y de Sport. En
1.903, un encuentro Oviedo-Avilés acabó con hurras y una
invitación final a cargo de los anfitriones. En 1.904, año de
inauguración del Campo del Carnero en un
encuentro con Gijón que resulto ganador, se les obsequio con
pastas y licores. Reinaba aun el fair play. En 1.905 esto
acabó y un nuevo encuentro Oviedo-Avilés acabo antes de tiempo
entre silbidos y garrotazos.
En este año de 1.903 el tranvía a vapor entre Avilés y
Salinas, conocido
popularmente como “
La Chocolatera” comienza su
servicio. Con dos locomotoras, continuó dando servicio hasta
1.933 en que desapareció. Parece
ser que las máquinas soltaban mucho humo y no precisamente
de vapor, sino de combustión del carbón, por lo que el
oscuro halo que acompañaba a las locomotoras fue comparado
con el chocolate. Un fogonero y maquinista de apellido
Gelaz era quien se encargaba de alimentar
las máquinas. Después de 1.939 fueron
quitándose las vías de acero para su aprovechamiento.
El
Colegio de Santo Tomás de Aquino, solicita la
inscripción en el registro de asociaciones del Gobierno Civil
en septiembre de 1.904, estableciéndose ese mismo mes en una
casa de vecindad (
Calle Florida, número 3)
alquilada en el mes de mayo anterior. Los motivos de la
apertura, fueron los de acoger en España a los Hermanos de La
Salle, que tenían que salir de Francia debido a la supresión
del instituto en ese país.
En 1.904 nace la
Asociación Musical Obrera de Avilés
y a partir de una escisión en su seno (debida a
enfrentamientos musicales y políticos), la
Asociación
Coral
Avilésina. Ambas llevaron su rivalidad más allá del
terreno musical, llegando al político. Estas corales estaban
tuteladas por burgueses que ejercían la dirección y hasta el
mecenazgo; de este modo, los mantenían entretenidos y
controlados. La Coral desapareció en 1.915, creándose otras
dos antes de la
guerra
civil, el
Orfeón de Avilés en
1.925 y el
Coro Avilésino en 1.932.
En 1.904 una ley reguló la jornada laboral de 8 horas, aunque
esto no se hizo efectivo hasta la primera guerra mundial.
Llega a Avilés el 2 de septiembre de 1.904, Melquíades
Álvarez, recibido en la estación de tren por distintas
personalidades y al son de La Marsellesa. El motivo, la charla
(meeting) que dio en el Teatro Circo sobre la
república.
En esta época se reciben quejas diarias de los bañistas que van a
la playa de
Salinas
en el tranvía. Los motivos, son diversos: la atención al
viajero es mínima; el reglamento exige que cada tranvía lleve
cuatro empleados y habitualmente solo van dos, el maquinista y
el fogonero, que es además el revisor, exigiendo los billetes
con un uniforme lleno de lamparones de aceite y carbón y con
unos modales que dejan mucho que desear. Por otro lado, el
servicio es muy deficiente, la compañía obliga a los viajeros
a coger coches de primera, ya que solo pone uno de segunda.
En 1.907 se constituye la Asociación Avilésina de
Caridad.
En 1.907 se decidió ampliar la línea de
La
Chocolatera hasta
Villalegre,
pero nunca llegó a hacerse realidad. Ese tendido lo usaría 13
años mas tarde el
Tranvía
Eléctrico.
En 1.907, Avilés aportaba cinco de lo 20 vehículos que ese año se
matricularon en Asturias (704 en España):
- El Gobron-Brillié de Llano Ponte.
- El Gobron-Brillié del los Marqueses de Ferrera.
- El Dion-Boutón de García López.
- El Hispano-Suiza de la Marquesa de San Juan de Nieva.
- El Hispano-Suiza de Muñiz Fernández.
Conducidos por expertos mecánicos al servicio de estas familias, el Avilés de
principios de siglo no estaba preparada para los “carruajes
que se mueven por si mismos”, por lo que en días
ventosos, los comercios y balcones hasta el tercer piso debían
cerrarse para evitar el polvo de las calles.
El 26 de febrero de 1.908 sale a la calle por primera vez, un
diario titulado La Voz de Avilés, fundado por
Manuel González Wes.
La
Asociación Avilésina de Caridad en 1.908
consiguió los recursos necesarios para crear las escuelas del
Ave María en
Raíces,
con los siguientes contenidos pedagógicos:
La educación
ha de ser una y no contradictoria; integral; debe comenzar
desde la cuna; debe ser gradual y continua; progresiva;
tradicional e histórica; orgánica y armónica; activa por
parte del maestro y del alumno; sensible; moral y religiosa;
artística y manual; educando con el ejemplo; y llegando a
aquello de mens sana in corpore sano.
En sus patios traseros cuentan con un amplio repertorio de
cuadros didácticos, realizados en relieve en el suelo, en los
que aparecen un mapamundi, los mapas de España y Asturias, la
rayuela, los números romanos, un reloj, figuras geométricas,
etc. Con buen tiempo las clases se impartían al aire libre, lo
que constituía algo muy novedoso en aquella época. Se barajó
la posibilidad de crear un nuevo local, pero los promotores
pensaron que si se usaban los comedores de la institución,
además del ahorro, se podría dar alimento para el alma además
del alimento que ya se daba para el cuerpo. Así, el jardín se
habilitó, pintando mapas, distintas figuras pedagógicas y un mapa-mundi de cemento en el suelo.
En 1.908 se encarceló a todos los taberneros de la villa en la Escuela de Artes y Oficios por no respetar el cierre dominical.
El 3 de octubre de 1.908 se aprueban los presupuestos
municipales, destinando una partida de 5.500 pesetas para
obras públicas, destinándose a la construcción de un paseo
delante de la Casa Consistorial y paliando la
escasez de trabajo en la Villa.
En marzo de 1.909, hacer la compra diaria es cada día más
difícil: el pollo esta por las nubes, porque aunque se pueden
comprar algunos por 2 pesetas y media, mejor cara tienen los
de a 5 pesetas, y mucho más los de 7 pesetas. Si además se
quiere poner con algunas patatinas, por aquello de
acompañarlo, cara sale la compañía, pues las patatas de
Castilla están a 1,75 pesetas la arroba y las del país a 2,50
pesetas. La manteca para cocinarlo cuesta a 1,25 la libra (la
curada esta más cara, a 1,50). ¿Qué economía resiste un gasto
de casi un duro diario para comer?
En 1.909, el Círculo Industrial y de Sport de Avilés,
participa en Madrid en la reunión fundacional de una Federación
Español de Fútbol.
En 1.909 la
Sociedad de Espectáculos se embarcó
en la construcción de un pabellón entre la
Calle
de La Cámara y la
Plaza
de la Merced. Se edificó con clavos, maderas del
Báltico y el buen tino de
Armando Fernández Cueto.
Un barracón de sugerente portada modernista de ondulantes
motivos vegetales y en el interior un escenario, una especie
de proscenios y hasta la concha del apuntador; se llamó
Pabellón
Iris. En la esquina de “
El
Parche” y la
Calle
de la Fruta, se situaba “
El Coronel”
(
Sr. Mántaras), siempre en impecable uniforme,
y con sus carteles anunciadores pintados por
Luis
Bayón de las funciones del Iris; era el “avisador
oficial”.
A partir de 1.910, el
ayuntamiento empezó a
establecer convenios con algunos maestros, para impartir
enseñanza gratuita (según la
Ley Moyano, a
los niños declarados oficialmente pobres). Los padres se
catalogaban en cuatro categorías:
- Labradores, que pagaban entre 2 y 4 reales.
- Herreros y canteros, entre 1 y 3 reales.
- Jornaleros, entre 1 y 4.
- Pobres, que no pagaban nada.
En 1.910, el sacerdote Cándido Alonso Jorge funda el Centro Social Católico.
En mayo de 1.910 fue asesinado en la
Calle
de La Florida por un grupo de serenos,
Virgilio
Álvarez Mesa, presidente del
Comité Liberal
de Avilés e hijo del antiguo alcalde de Avilés que lo
fue desde 1.897 hasta 1.910. El motivo, las confrontaciones
políticas que sufrían en aquella época.
En enero de 1.911 una manifestación recorrió Avilés para acabar
ante el ayuntamiento después de una asamblea en el
Centro Obrero. Los carteles
que encabezaban esa manifestación llevaban frases como:
Abajo
los edificios ruinosos propagadores de la viruela, el tifus
y la tuberculosis que nos diezman.
En 1.911 el vapor
Cabo de Palos naufraga de
forma aparatosa, cegando la entrada a la
ría
y taponando el tráfico del puerto durante 5 meses (de agosto a
noviembre). La escasa destreza con que se manejó el asunto,
dejaba en evidencia la necesidad de contar con un organismo
que gestionase el puerto y sus instalaciones.
En 1.912 un incendio destruye el
Balneario
de Salinas, no haciéndose realidad de nuevo hasta
1.916, perdiendo entonces el viejo carácter palafítico. En ese
mismo año, la
Sociedad Club Náutico consigue
un nuevo edificio con el apoyo de la
Real
Compañía de Minas.
En 1.912 se clausura la mina submarina de
Arnao
que se había visto inundada entre 1.903 y 1.905.
En 1.912, Avilés disponía de un parque elegante en
El
Muelle, otro de sport en
El
Retiro, otro en el centro con un “
Parche”
embaldosado y despejado y un paseo de invierno en la
Plaza Nueva. El salón central
del
Parque del Muelle estaba reservado para
familias elegantes y los pasillos laterales para las familias
a medio luto, sacerdotes y personas menos pudientes.
En esa época, las clases acomodadas podían asistir en los
Cafés
El león de Oro,
Nuevo Mundo,
Colón e
Imperial,
tanto a una tertulia política como a una audición de
gramófono, a una demostración de un forzudo, de un dentista o
de un viajante de bragueros. El
Café
Colón se anunciaba en aquella época de la
siguiente manera:
En Barcelona, en una sala mecánico-médica,
cobran cinco pesetas por una hora de aspiraciones oxigenadas;
en este Café, por veinticinco céntimos, se puede pedir un café
riquísimo, agua filtrada, seis periódicos diarios, tres
ilustrados, biblioteca, teléfono y aspiraciones oxigenadas de la misma clase que en la sala
médica de Barcelona, sin limitar el tiempo de aspiración.
Billares los mejores conocidos hoy día. INCREIBLE, PERO VERDAD.
18 de septiembre de 1.913. Julián Orbón reunió
en el Teatro-Circo Somines a un selecto grupo
de apellidos, que acordaron crear la Sociedad
Fomento de Avilés bajo la presidencia
de Casimiro Solís. Sociedad que duró poco
tiempo, debido a la gran cantidad de proyectos que quisieron
llevar a cabo, desde organizar verbenas a construir casas
baratas, desde organizar festivales de acrobacia aérea a
cimentar las estructuras mas urgentes, o desde montar corridas
de toros a editar guías veraniegas.
En 1.914 había escuelas publicas en la
Plaza
de Domingo Álvarez Acebal,
Sabugo,
San Cristóbal,
Miranda,
Villalegre y
La Magdalena, que
daban cabida a 617 niños y 434 niñas, de los que solo asistían
a clase, 717. El de
San Cristóbal era el
único edificio creado como escuela en 1.874, el resto eran
edificios alquilados o pertrechados como escuelas desde el
siglo anterior, como por ejemplo, los viejos edificios de los
Conventos de la Merced o
San
Francisco.
En 1.914, los
Marqueses de
Ferrera lanzaron a los cuatro vientos que su
vehículo Peugeot era capaz de llegar a Madrid en tan solo 9
horas y eso a pesar de que algún aldeano opuesto al maquinismo
colocaba piedras o maderos al paso de los nuevos “
destripaburros”.
El 26 de abril de 1.915, Ayuntamiento, Cámara
de comercio, armadores y consignatarios crearon la Junta
de Obras del Puerto, con la presidencia de Victoriano
Fernández Balsera. Se encargaría de administrar todos
los terrenos del estado en torno al puerto, cobrando 1 peseta
por metro cuadrado a las empresas instaladas en ellas.
En 1.916 se constituyó el Stadium Avilésino.
En 1916, el
Hotel La Esperanza de
Salinas ya disponía de
garaje y auto propio al servicio de sus clientes.
El 8 de noviembre de 1.916 se constituye en el
Casino de
Avilés, el consejo de administración de la
Compañía del Tranvía Eléctrico de
Avilés. El proyecto fue del ingeniero
Riaza,
pero la primera guerra mundial paralizó las obras. La compañía
invirtió el año 1.918 en contratar conductores (180 pesetas
mensuales), mecánicos (150 pesetas) y cobradores (120
pesetas). El 7 de julio de 1.916 a falta de carriles, dieron
inicio los primeros viajes en automóviles
Hispano-Suiza
de 24 asientos. El verdadero
tranvía
llegó a funcionar el 2 de enero de 1.921 en el tramo
Salinas – San
Juan – Avilés – La Texera.
El 15 de enero, el tramo
Arnao
–
Salinas. El
12 de febrero el de
La
Texera-
Villalegre
y el cuarto de
Arnao
a
Piedras Blancas lo
hace el 19 de agosto de 1.923. Este transporte seguirá en
funcionamiento hasta comienzos de los años 60.
En 1.917, se crea la Federación Agrícola de Avilés,
vinculada al Sindicato Agrario, con la
presidencia de José Manuel Pedregal. Esta
forma de asociacionismo, sustituía a los clásicos Conceyus.
En 1.917 comenzó la huelga, los trenes no circulaban, se
estableció la censura de prensa, y el puerto se paralizó. El
10 de agosto de 1.917, las tropas del Regimiento
del Príncipe entraron en Avilés, sumándose casi cada día
otros refuerzos. Gracias a ello, en Avilés no hubo violencia,
no faltó la luz ni la limpieza de las calles, ni la leche o el
pan. Los conciertos de la banda en el Parque del
Muelle se celebraron en una audición fantasma y
hasta las fiestas de San Agustín se llevaron a cabo, pero
estuvieron completamente desiertas.
Durante la huelga de 1.917, se confiscaron en Avilés todos los vehículos, 45.
El 19 de abril de 1.917, Avilés se viste de luto. El niño de 8
años,
Manuel Torres Rodríguez que se
encontraba jugando con otros niños en las cercanías de la
iglesia de
La Magdalena,
fue abordado por un joven desconocido de aproximadamente 28
años. Este le preguntó si le podría indicar donde estaba la
fábrica de mantecas. El infeliz y crédulo infante se prestó a
ello con todo su ánimo, máxime cuando el desconocido le
ofreció a cambio algunas perras. La fábrica se encuentra en un
camino solitario y hacia allí les vieron partir los otros
niños. La voz de alarma surgió cuando al anochecer aun no se
tenían noticias del chico. Vecinos y amigos se lanzaron a
buscarlo con la esperanza de encontrarlo sano y salvo, pero su
ánimo se vino abajo al encontrar su cadáver. Poco después se
detenía al sospechoso, que alegaba haber matado al niño para
beberle la sangre. El “
vampiro”,
padecía de tuberculosis y vivía en la creencia de que con la
sangre de otros, se curaría. Posteriormente, un droguero
afirmaba haberle vendido cloroformo y otro niño de
Galiana
aseguraba que también recibió una propuesta para acompañarle.
El 7 de octubre 1.917, se inaugura (en la actual
Calle
de Emile Robin) el hotel más moderno de toda la
provincia: 80 habitaciones, 20 de ellas con cuarto de baño,
agua caliente y fría, se ponen a disposición de todos aquellos
que quieran disfrutar de una cómoda y lujosa estancia en la
villa. En su magnífico hall se celebran con frecuencia,
conciertos, tés-dansants y otras fiestas de animación
extraordinaria, y en el suntuoso comedor, capaz para 300
comensales, estupendas cenas a la americana. Su restaurante de
primer orden, está a cargo de personal procedente del Gran
Casino de San Sebastián. Sus habitaciones de gran lujo y
corrientes, poseen cuarto de baño, teléfono urbano e
interurbano, agua caliente y fría en todos los servicios.
Calefacción, baños, ascensor eléctrico, garaje y todas cuantas
comodidades caracterizan a los grandes establecimientos de
esta índole. Tiene también el Gran Hotel, para completa
comodidad de sus huéspedes, servicio de equipajes, con mozos a
la llegada y salida de los trenes. “On parle français”.
Pensión completa desde 8 pesetas en adelante. Condiciones
especiales para viajantes y residentes fijos. Intérprete y
conserje en la estación a la llegada de viajeros.
El 24 de abril de 1.918, muere en Buenos Aires,
José
Menéndez, el llamado “
rey de la
Patagonia”, nacido en la
parroquia de Santo
Domingo, filial de
San Nicolás de Avilés,
el día 2 de noviembre de 1.846, en una casa de aldea sita en
el barrio de
Miranda.
El rey de la Patagonia, estaba en posesión de los títulos de
Caballero de la Orden de Isabel la Católica, Caballero de la
Orden de Carlos III y Medalla de primera clase del Merito
Naval, que le otorgó el Gobierno español.
En este mismo año, la
Real
Compañía Asturiana de Minas decidió crear en
San Juan de Nieva una
planta capaz de tostar blendas y producir ácido sulfúrico
concentrado para la fabricación de explosivos con destino a la
primera guerra mundial. Entre 1.919 y 1.921 se amplió con una
planta de superfosfatos. Para ello, se talaron casi 3.000
pinos ya cadáveres por los gases de la fábrica de ácidos, y se
evacuaron 47.000 toneladas de arena.
El 24 de agosto de 1.918 se descubrió el monumento a
Pedro Menéndez, el
Avilésino que conquistó La Florida para
Felipe II
en el año 1.565, lo cual le valió el cargo de Adelantado,
sobrenombre por el que hoy se conoce a la Villa.
En el otoño de 1.918 atacó la gripe española por sorpresa,
dejando una estela de cadáveres a su paso, sobre todo en casas
pobres como en la barriada de
La
Polvorosa en
La
Magdalena o en el barrio de
Sabugo,
…) donde las habitaciones eran compartidas por muchas
personas, sin agua corriente ni excusado ni fosas sépticas. En
un primer momento se vieron afectados unos 2.500 Avilésinos
(17% de la población), pero pronto se estabilizó en unos 550
casos graves. En la Banda municipal se vieron afectados sus 14
miembros, y en el
Ayuntamiento solo
trabajaban el secretario y un escribiente. Hubo que
habilitarse un hospital provisional en
San
Juan en una nave cedida por
Carlos
Larrañaga; se cerraron escuelas y locales de
espectáculos, se blanquearon y desalojaron las casas afectadas
y se elevó el pavimento de la
Calle
Llano Ponte donde se estancaban las aguas
infecciosas y se centralizó una suscripción popular para
comprar ropa de cama, la propia cama o en muchos casos, un
ataúd.
La Sociedad Filarmónica se funda en 1.918 en una
primera época que duro hasta 1.930, integrándose en el
circuito de la Unión de Filarmónicas que
cubría todo el territorio nacional, permitiendo disfrutar de
intérpretes de gran calidad.
En 1.919, en una tertulia en el
Café
Imperial, se empieza a fraguar la idea de formar
una biblioteca. Entonces existían bibliotecas en el
Centro Obrero, en la
Acción
Social y en la
Escuela
de Artes y Oficios, pero ninguna de ellas servía
libros a domicilio. Al año siguiente se funda la
Biblioteca
Popular Circulante, que después de ocupar diversos
enclaves como las
Escuelas Nacionales (en la
Plaza de Domingo
Álvarez Acebal) o unos bajos en la
Plaza Nueva, se instalo
definitivamente en un edificio de planta nueva en 1.935.
En 1.919, se constituye la Cofradía de Pescadores.
El 19 de abril de 1.919, el pianista gaditano José
Cubiles ofreció un concierto en el Teatro
Iris, acompañado del violinista Antonio
Fernández Bordas y una cantante de nacionalidad
polaca.
El 24 de septiembre de 1.919 y a bordo del vapor
Mendi,
llegaban a la Villa los raíles que la
Sociedad
del Tranvía Eléctrico acababa de adquirir para la
construcción del tendido del
tranvía
eléctrico, cuyas obras empezaron en la
Plaza de la Constitución.
El 12 de agosto de 1.920, se inaugura el
teatro
Palacio Valdés, con una función dedicada al
escritor nacido en
Laviana. En el transcurso
del homenaje intervinieron distintas personalidades como el
ministro de Instrucción Publica,
Ortega Munilla
en nombre de la Academia Española o
Melquiades
Álvarez.
En este año, los franciscanos restauran y abren al culto la
antigua iglesia de San Nicolás de Avilés.
En 1.920, los
Maribona diversifican sus
actividades con una panificadora,
La Ceres,
instalada en terrenos de
Las
Meanas.
En 1.920 se constituye
El Pósito de Pescadores El
Crepúsculo, sociedad de marineros y pescadores que nació
a raíz de reuniones auspiciadas por el
Centro
Obrero y la movilización de algunos pescadores
destacados como
Tadeo Fernández. Hasta este
siglo, las cofradías llegaron en forma de
Sociedad
de Mareantes, para transformarse en
Posito,
de carácter laico, pero que mantenía el carácter social de
esas entidades. El Crepúsculo organizó las costeras con una
cadencia anual: De Primavera o
Mansio, de
Bonito y de
Galdeo u Otoño. Además estableció
una cuota de 25 céntimos para sus asociados (salvo parados y
enfermos) y un 3% de los rendimientos de los armadores (5% si
eran foráneos); ello permitió la construcción de la primera
rula de la ciudad, entre el trazado ferroviario y el antiguo
muelle pesquero, en las inmediaciones del actual
Paso
de Larrañaga. Aquella lonja, de madera, fue el primer
escenario de escenas protagonizadas por conocidas
'sabugueras'
de la época como '
La Maizona', '
Dolores
la Lluanca', '
La Monxa', '
La
Ramirona', '
La Macarra', '
Oliva
el Cristo' o '
Hermesenda'.
En 1.920 se aglutinan todas las organizaciones laborales femeninas en la
Acción Católica de la Mujer:
- Sindicato Católico de Obreras de Fábrica (1.919)
- Sindicato católico de obreras de la aguja (1.919)
- Acción católica de la mujer de S. Nicolás de Avilés (1.920)
- Sindicato católico femenino de oficios varios (1.920)
- Escuela nocturna para obreras (1.920)
El 20 de febrero de 1.921, por medio de un acto oficial se pone
en funcionamiento el
tranvía
movido por electricidad en Avilés. Acudieron las autoridades
locales y representantes de Oviedo y Gijón, los gobernadores
civiles y militares y el párroco de
San Nicolás
que bendijo los tranvías y después se inicio un recorrido
hacia
Salinas,
donde fueron agasajados en el
Club Náutico.
De vuelta a Avilés se celebró un gran banquete y diversas
actuaciones
En 1.921 se inaugura el campo de fútbol de
Las
Arobias, cancelándose el
Campo del
Carnero. Aunque este estaba más lejos, la ventaja era
que estaba comunicado por
tranvía.
Posteriormente, en los años 1.923 y 1.925 se refuerza con
nuevas gradas. Muy pronto la
Compañía
del Tranvía Eléctrico estableció abonos para
acudir a los partidos.
El 3 de Agosto de 1.922 se inaugura oficialmente el
llamado "
Tranvía de Carreño", que unirá
Avilés con
Candás y
El Musel.
Los tranvías que realizarían el servicio, procedían
de
Bélgica (al parecer habían sido fabricados
para el puerto de
Odesa, pero no había sido
posible enviarlos allí a causa de la
Revolución
Rusa). Con esa nueva línea, las nuevas estaciones de
Regueral,
Zanzabornin y la villa de
Candás, así como
otros pueblos del municipio, quedaban comunicados con la villa
Avilésina y con
Gijón.
En 1.922 se crea la Liga de Inquilinos de Avilés y
su Concejo, con el objetivo de dar auxilio legal a sus
asociados en casos de renta abusiva o desahucio, para
conseguir el abaratamiento de alquileres, la demolición de
edificios ruinosos o la construcción con recursos propios de
casas baratas.
En los años 20,
Vicente El Mazarico se hizo
habitual en el
Café Colón
por sus proyecciones de cinematógrafo. Para ello colocaba un
lienzo ante una de las ventanas y quienes no podían seguir la
proyección en el interior, se agolpaba en la calle viéndola
por detrás del lienzo.
En 1.923 se crea la
Sociedad Amigos del Arte,
con 170 miembros que debían aportar un duro (5 pesetas) al
año, para, con su mecenazgo e influencia, reverdecer las
bellas artes en Avilés. Reunidos en el
Gran
Restaurant Nieva, entre otros,
José
Francés, el alcalde de la villa
David
Arias, el eterno diputado
José
Manuel Pedregal,
Armando Fernández
Cueto,
Álvarez Casariego o el
presidente de la
Escuela
de Artes y Oficios,
David García
Somines. A lo largo de sus años, se dedicaron a
organizar todo tipo de exposiciones de artistas asturianos, el
célebre salón de humoristas y a financiar las carreras de los
más prometedores artistas Avilésinos en Madrid.
El 22 de febrero de 1.924, un grupo de intelectuales y amigos del
asturiano
Constantino
Suárez, “Españolito”, le ofrecieron una
comida de honor para festejar el éxito del escritor, que
acababa de dar a la luz sus libros “
La verdad desnuda” e “
Isabelina”, y de
recibir la Gran Cruz del Merito Naval en recompensa a sus
valientes campañas de autentico hispanoamericanismo.
Los días 8, 9 y 10 de Agosto de 1.924, los restos de
Pedro
Menéndez de Avilés son trasladados
al nuevo panteón creado en la
Iglesia de San Nicolás de Bari.
Primo de Rivera visita Avilés al inicio y al
final de su mandato (1.924 y 1.928). En la primera bautizó el
parque de
Las Meanas
con el titulo que ostentaba, el de
Marqués de
Estella.
En 1.925 se funda la Casa de la mujer Avilésina,
con el objetivo de de dotar de casa social a la Acción
Católica de la Mujer y a sus asociaciones
profesionales.
El 1 de junio de 1.926 y por acuerdo del Ayuntamiento, se decide
dar el nombre de
Calle de Pablo Iglesias,
fundador del socialismo español, a la antigua vía denominada “
3 de noviembre”, que salía de junto a la puerta
del
hospital, en la
Calle
del Rivero, a la de
Llano
Ponte.
Este mismo año, se funda el Sindicato Católico de Cocineras.
También en 1.926, se crea una escuela en
Salinas,
que servía para preparar a los futuros emigrantes en
disciplinas como el comercio o la contabilidad.
En 1.927 se funda la Escuela dominical de Avilés,
como una “asociación regentada y dirigida por
señoras, que tiene por objeto educar a las sirvientas y
jóvenes que concurran a ella”.
El 15 de enero de 1.928, debuta en el
Teatro
Palacio Valdés, la compañía teatral de
Conchita
Dorado, que pondría en escena la obra “
Rosa
de Madrid”, original de
Luis Fernández
Ardavín.
Aunque la
Cruz Roja se creó a mediados del siglo
XIX, en Avilés ocurrió mucho mas tarde, ya que a pesar del
intento de formar una organización en 1.898 y en 1.904, la
Comisión Local no fue realidad hasta marzo de
1.928. Tenía 156 socios y llego a reunir 30 camilleros en
1.930, aunque en un principio solo tenían una camilla rodada y
un par de mano. Más tarde lograron hacerse con un
coche-ambulancia y con un consultorio, siempre en la
Calle de la Ferrería, que
servía como clínica de urgencias. El primer año despacharon
754 consultas, 570 curas, trasladaron 51 heridos, 16 enfermos
y 7 cadáveres. En 1.935, con la quiebra de la
Banca
Maribona donde depositaban sus fondos, estuvo a punto
de desaparecer, haciéndola sobrevivir una nueva dirección
elegida en noviembre de ese año.
En 1.928, el Pósito de Pescadores El Crepúsculo cambió
el edificio de madera en el que se subastaba el pescado, por
otro de mejor factura y dos pisos, también en un terreno
(anejo) de la familia Balsera, debido a la
ampliación de la red ferroviaria. Costó 33.000 pesetas
sufragadas por la Cofradía, en un plazo de cinco años. Para
entonces, el Pósito de Pescadores ya contaba
con su propio servicio médico.
Cuando en 1.929 el
Real Stadium promueve una
Federación
Avilésina de Clubes no Federados, se unieron:
- Circulo Industrial y de Sport (1.903)
- Stadium Avilésino (1.916)
- Villalegre Foot Ball Club (1.925)
- Navarro Futbol Club (1.928)
- Deportivo Avilésino
- Elemento de San Cristóbal
- Klu Klux Klan de Rivero.
Más tarde se les unirían el
Ayting Club Magdalena
creado en 1.931 y la
Sociedad Deportiva Victoria
F.C en 1.933.
El régimen de Primo de Rivera había concluido en
enero de 1.930. Meses mas tarde, diversas guarniciones,
acompañadas por huelgas generales se sublevaron. El 14 de
diciembre, dos capitanes fueron fusilados por la sublevación
de Jaca, marcando el final del golpe a favor de la república.
Avilés también se sumó a la huelga, declarando el alcalde
reformista David Arias el estado de guerra y
el toque de queda desde las 11 de la noche. La ciudad se
paralizó, exceptuando algunos servicios que fueron fuertemente
escoltados por la Guardia Civil. El 19 de diciembre, la Federación
Provincial Obrera llamaba a los trabajadores a
reintegrarse a sus puestos.
En noviembre de 1.931 dio un mitin
Dolores Ibarruri
en el
Somines.
Desde las cuatro de la tarde del 14 de abril de 1.931, la
Plaza de la Constitución
desbordaba gentío. El
Centro de Sociedades
Obreras y el
Partido Repúblicano
organizaron una manifestación desde la
Calle
San Bernardo por
La
Cámara hasta
El
Parche, pero no fue hasta las 9 de la noche que la
noticia se confirmó. Las elecciones del 12 de abril, fueron
ganadas ampliamente por los Repúblicanos. El alcalde dio orden
a la banda municipal para que acompañase la disolución de la
manifestación con La Marsellesa y El himno de Riego.
El 16 de agosto de 1.931, Avilés alberga a una de las figuras más
representativas de la ciencia española,
Santiago
Ramón y Cajal, que veranea en la playa de
Salinas acompañado de
miembros de su familia.
En 1.932 se funda la Juventud católica femenina de
Avilés, como “asociación profesional dentro
de lo prescrito por la doctrina y moral católica”.
Una vez aprobada la Constitución de 1931, el Ayuntamiento de Avilés propone que se suprima la asignación presupuestaria para el capellán de cementerio de la Carriona. Las juventudes socialistas de San Pedro Navarro se dirigen al Ayuntamiento en Octubre de 1931 para solicitar la demolición de un hórreo palomar propiedad de la casa rectoral de la parroquia, porque a su juicio entorpece el tráfico, materializándose el derribo solicitado en agosto de 1932.
Adelantándose a la ley de secularización de los cementerios, en Avilés se acuerda a principios de 1931, derribar el muro de separación existente entre el cementerio civil y el católico. La reacción de la jerarquía católica de la villa no se hizo esperar y el arcipreste párroco de San Nicolás, así como los de Miranda y la Magdalena, presentan un escrito al Ayuntamiento en el que protestan por el acuerdo municipal y solicitan su anulación. Finalmente el muro se derriba.
La Gestora que dirige el Ayuntamiento de Avilés en Febrero de 1931 acuerda: "Que se supriman todos los impuestos municipales que gravasen a los pequeños campesinos, comerciantes y propietarios, recargándose en compensación a los grandes capitalistas y hacendados de Avilés; que se realicen las gestiones para que se inicien las obras de más urgente necesidad y así mitigar el paro obrero, la readmisión de los obreros despedidos en el 34, que se derogue inmediatamente la ley de vagos y maleantes y se exige ala Compañía Popular de Gas y Electricidad el restablecimiento del alumbrado en aquellos domicilios a los que se les suprimió por cualquier causa.
En febrero de 1.932 se constituye la Asociación Profesional de Estudiantes de Bachillerato de Avilés
El 18 de julio de 1.932, siete personas de entre 20 y 26 años,
dejaron a un taxista atado y sedado con cloroformo en el pinar
del
Espartal y
se dirigieron hacia la esquina de las
Calles
Pedregal (hoy
La
Cámara) y
Alfonso VII (
Calleja
de los Cuernos). Una vez allí entraron en la
Banca
Maribona desvalijando cajas y mesas, arrancando los
cables de la centralita telefónica y escapando con un botín de
unas 100.000 pesetas en dirección a
Pravia
por
La Carriona.
Ese mismo día y el siguiente consiguieron atraparlos y
llevarlos al cuartelillo de la Guardia Civil en la
Calle Rivero.
El 3 de septiembre de 1.932,
Federico García Lorca
y su grupo
La Barraca, realizan una función
en la
Plaza de la
Constitución de la Villa.
En octubre de 1.932 en un banco del
Parque del Muelle nace
la Asociación La Atlética Avilésina,
consiguiendo pasar por las depuradas manos de la nueva
organización del régimen Educación y Descanso.
En 1.932 las instituciones de beneficencia eran las más numerosas
de origen español en Cuba. Con respecto a Avilés y su ámbito
de influencia, existían:
-
Centro Asturiano de La Habana, fundado
el 2 de mayo de 1.886. Contaba con lujoso palacio frente al
parque Central de la capital, con una extensión de 3.767
ms2. Proporcionaba a sus socios e hijos instrucción en su
plantel, “Jovellanos”, situado en el propio edificio. Se
ofrecían bailes y veladas y disponía de salones de juegos de
billar, tresillo y damas y su biblioteca “Labra-Parajón”,
llegó a contar con cerca de 30.000 volúmenes, 14 para los
asociados y familiares. A su casa de salud dedicaremos un
acápite aparte. El Centro poseía 112 delegaciones en todo
el país y delegaciones en Asturias.
-
Banco Asturiano de Ahorros, continuador de
la Caja de Ahorros de los Socios del Centro Asturiano,
fundado el 11 de febrero de 1910.
- Círculo Avilésino (Recreo), fundado el 1 de mayo de 1911.
- Juventud Asturiana (Recreo y Deportes), sociedad fundada en julio 11 de 1912.
- Club Carreño (Recreo y Beneficencia), fundado en 1914.
- Sociedad de Castrillón (Beneficencia y Recreo), fundado el 23 de enero de 1916.
- Unión Gozoniega de La Habana (Unión, Protección y Cultura), fundada el 25 de septiembre de 1920.
- Club Soto del Barco (Recreo y Cultura), fundado en diciembre de 1928.
- Asociación Natural del Concejo de Illas (Beneficencia, Instrucción y Recreo).
- Club Deportivo Covadonga (Recreo y Deportes), formado por empleados del Sanatorio del Centro Asturiano.
- Comité Popular Asturiano.
El 27 de
noviembre de 1.933,
José María Gil Robles dio
un mitin en el
Somines.
En 1.933 desaparecería el popular transporte con tracción de vapor, llamado “La Chocolatera”.
Del 7 al 8 de Abril de 1.934, la Villa se vio
inundada al coincidir las lluvias torrenciales con la
pleamar, anegando todas las partes bajas.
En lo alto de
Galiana, en el
barrio del
Carbayedo,
se construye el
Instituto Nacional de Enseñanza Media,
a principios de 1.934.
En este año de 1.934, se llegaron a contabilizar las siguientes cifras:
- El país tenía 24.235.000 españoles.
- La tasa de natalidad fue del 2.6%
- La de mortalidad del 1.6%, de los cuales, la mitad fueron por muerte violenta (con más de 1.000 suicidios).
- Casi el 26% de los adultos, era analfabeto.
- Se produjeron 179.694 accidentes de trabajo.
- Se perdieron 14.000.000 de jornadas de trabajo, por huelgas.
- 618.947 obreros estaban en paro forzoso, y además regresaban a miles los emigrantes americanos.
- El Banco Hispano-Americano conseguía un beneficio de 14.000.000 de pesetas de las de entonces, Hidroeléctrica Española 18.000.000, la Cros de productos químicos superaba los 20.000.000 y Telefónica casi 38.000.000.
- Un minero cobraba 10 pesetas por 8 horas de trabajo y una obrera textil 4 pesetas.
- Había en España, 81.089 religiosos.
El buque
Turquesa llegaba a
San Esteban de Pravia cargado de
armas, en Octubre de 1.934. Por tres veces intentaron un
desembarco furtivo los socialistas y anarquistas de Avilés,
pero fallaron. En Avilés, la
Revolución comenzó
el viernes 5, día en que se declaraba el estado de guerra en
toda Asturias. Los bandos se organizaron repartiéndose la
villa, quedando
Sabugo,
los barrios y la zona rural para los revolucionarios. El
comité acabó por reunirse en el
Gran
Hotel:
Ángel Ávila,
José
María Rodríguez,
Severino Cienfuegos y
Granda por UGT;
Valentín Dinten por
CNT y
Emeterio García por el Partido Comunista.
Las autoridades dominaban el centro, haciéndose fuertes en el
Ayuntamiento
con sus leales: Guardia Civil de
Villalegre
y
Miranda;
carabineros; guardias municipales y guardias jurados de
La
Patronal, manteniéndose leales al Gobierno de la República.
Ese mismo día comenzaron los golpes de mano: una bomba contra el
Casino
o la vía férrea; intentos de incendiar el
pabellón
Iris o los almacenes de
Oria. El
sábado ya eran enfrentamientos directos, tiroteos y sucesos
más importantes: heridos en escaramuzas o simplemente por
balas perdidas, asaltos al
Gran
Hotel, García Fernández, Estación, Macelo o
Pescadería. Fue asaltada la
Quinta de Pedregal
haciendo prisioneros a
José Manuel Pedregal,
su esposa e hija y llevados a
Miranda
y
Trubia.
El domingo 7, dos bombas que buscaban la casa de los hermanos
Orbón y la redacción de
El
Progreso de Asturias, convirtieron la
Plaza
de Abastos en una inmensa tea. Ardieron siete
casas. Ese mismo día, los revolucionarios se hicieron con el
Agadir que se encontraba en la
Dársena
de San Juan, un vapor de 800 toneladas que fue
volado en la bocana de la
ría
(delante del
Arañón), ya que se esperaba un
ataque por mar, que jamás llegó.
El lunes llegaba la columna mandada por el general López
Ochoa, para la que Avilés fue un paseo militar.
En la cárcel de Avilés, 283 presos sufrieron en carne propia los
efectos de la represión. En el cuartelillo de
Rivero, los
Guardias de Asalto (policía creada por la
República) y que por primera vez acudía a Avilés, se encargo
de administrar torturas cuyas terribles consecuencias quedaron
en la memoria y en los versos de alguna canción popular como
esta:
Estando preso en la cárcel
un entierro vi pasar.
Era de José María
que lo maltrataron por no declarar.
[…] No te llevaron por El Parche
por culpa de un mal burgués,
fuiste por La Magdalena
y acudió la gente de todo Avilés.
En las elecciones de febrero de 1.936 el
Frente
Popular arrasó, y en Avilés, sin tener mayoría, la
izquierda había duplicado los votos de 1.933 dejando la
situación casi en un empate con la derecha. La sublevación
militar que dio inicio a la
Guerra
Civil, recorrió el país dejando a Avilés en
medio de una zona nacionalista afín a la sublevación (Galicia
y Castilla), comenzando 15 meses de guerra y desmanes. Nuestra
villa era centro de un amplio frente que abarcaba desde
Soto
del Barco a
Llanera, concentrando unos
5.000 hombres en pie de guerra. Avilés paso a ser cuartel
general con un batallón de infantería de reserva, una compañía
de ametralladoras y 20 autocares, correspondiéndole también
una jefatura administrativa y uno de los siete hospitales de
primera urgencia de Asturias. Al mando de este frente se situó
el
Comandante Abad, militar profesional y
antiguo instructor de milicias antifascistas.
Los templos de Avilés fueron saqueados de diversa forma y
asesinados 8 sacerdotes en todo el arciprestazgo. Muchas
personas encontraron la muerte en viejos arreglos de cuentas o
en venganzas aplazadas, pero no hay cifras precisas.
El
Palacio de Ferrera se
convirtió en sede del
Comité de Guerra y el
de
Llano Ponte
en
Cuartel de Milicias. El Partido Comunista
se instaló en el
Casino. La Federación Obrera
de Hostelería de España junto con el Sindicato de Camareros y
Cocineros “La Paz” en los altos del
Café
Colon. CNT en la
Casa de Larrañaga.
La Comisión de Agricultura Local en el segundo piso del
Palacio de Ferrera. El “grupo
de Fausto” inscribía voluntarios en el
Chalet de
Francisco Pola. El Comité de Alimentación en el
Gran Hotel. El control
médico en las
oficinas de Ballesteros, …
Muchos productos
empezaron a escasear. Las aldeas de la comarca fueron despensa
para encontrar artículos de primera necesidad y las sirenas
que daban la alarma antiaérea, la única música que se oía.
El chocolate para enfermos diabéticos, se despachaba en los bajos
del
Café Colón.
Desde el verano de 1.936 los odios, de ideología y de clase, se
vengaron especialmente con los monumentos. Templos de toda la
comarca, con muy pocas excepciones, fueron saqueados. Se
empezaba por profanar las imágenes, por desmontar retablos y,
al final, pocas iglesias se libraron del incendio o la
destrucción en distintas formas. Las cuatro iglesias más
importantes de Avilés estaban entre aceptable y excelente
estado de conservación. La de Sabugo aún
era una iglesia "nueva", de sólo tres décadas de vida. Su
interior, rico en mobiliario, vidrieras y adornos, fueron
hechos astillas, además de usarse como almacén de intendencia
de las tropas populares.
A la hoguera fueron también los retablos y objetos de culto de
los templos de Sabugo vieja y San
Nicolás . Una docena de retablos (algunos
procedentes del Convento de La Merced)
perdidos para siempre. Especialmente grave fue la pérdida del
retablo de alabastro que guardaba la Capilla
de los Alas, pieza única, posiblemente inglesa y
bajomedieval. Imposible reemplazo.
Desde septiembre de 1.936 no se podía tener un aparato de radio, debiendo
entregar las que tuviesen, a la Comisión de la
Delegación de Comunicaciones, pudiendo incluso esa
Delegación, realizar registros domiciliarios.
Desde octubre y por razones de sanidad, no se podía visitar el cementerio de
La Carriona.
Los avances de las tropas de Franco tomando
Santander y la situación de aislamiento del frente del norte,
a 200 kilómetros en línea recta de las posiciones Repúblicanas
más próximas, con la subsiguiente escasez de abastecimientos
bélicos y alimentarios, propició que las autoridades
Repúblicanas en Asturias asumieran funciones que eran
competencia del gobierno de la República.
Con la guerra el dinero empezó a escasear y aunque los vales
intentaron suplirlo, los comerciantes se negaban a realizar el
cambio de vales por moneda. De este modo, en
El
Estrellín, al otro lado de la
ría,
se instaló una ceca para acuñar monedas de la República, en un
edificio de la
Junta de Obras que aun hoy
permanece en pie.
Avilés no recibió el impacto directo de los frentes, pero los
edificios del centro (algunos edificios nobles, como el
mercado de la
Plaza Nueva,
algunas construcciones del centro histórico y, sobre todo, el
edificio del
Ayuntamiento) fueron cebo para
las bombas que lanzaron los aparatos de la poderosa aviación
nacionalista, en especial durante el año 1.937 (agosto,
septiembre y octubre).
El comité de guerra prohibió la formación de grupos y hasta de
colas en la calle, para no ofrecer un blanco fácil a la
aviación. Quienes necesitaban conseguir cartillas de
racionamiento, lo hacían amparados por la estrechez de la
Calleja de Los Cuernos.
En agosto de 1.937 el Consejo Soberano de Asturias y
León se transforma en el Consejo Soberano
de Asturias y León (conocido popularmente como “El
Gobiernín”), una institución autónoma demasiado
débil para oponer resistencia. El 21 de octubre se lanzó una
ofensiva final con 100.000 hombres; otros muchos tuvieron que
partir.
El 21 de octubre de 1.937 acaba oficialmente la
Guerra Civil en
Asturias. El
Frente Popular Asturiano se derrumba
ante las tropas nacionales. Avilés es ocupada (junto
con
Oviedo y
Gijón) y el
Frente Norte deja de existir.
Una vez acabada la guerra, el
Palacio
de Ferrera y el
Instituto
Carreño Miranda se acondicionaron como Palacios de
Justicia “muy rápida”.
La Vidriera de
El Arbolón (solar de la
primera fábrica de vidrios de Asturias) se convirtió en campo
de concentración y en la
Quinta de Pedregal
que era un chalet y finca expropiados a
José
Manuel Pedregal, una brigadilla de guardias civiles y
falangistas tenían su particular sala de torturas. La
Ley
de Responsabilidades Políticas, convirtió en legal la
venganza. Los huérfanos de esa venganza, acabaron siendo
concentrados en el
Hogar
Pedro Menéndez del Auxilio Social, un chalé
diseñado por
Manuel del Busto y
que olvidó su viejo esplendor como domicilio de indiano.
En mayo de 1.938, el ministro de educación señalaba que el
movimiento tenía su fundamento en “una formación
religiosa, patriótica y clásica”. En definitiva, una
educación nacional-católica, contrarreforma educativa en la
que la Iglesia recogía su apoyo a La Cruzada,
a cambio del control de la enseñanza. Casi todo el personal de
enseñanza fue investigado, remontándose en algunos casos hasta
la dictadura de Primo de Rivera para
comprobar sus antecedentes. El maestro debía estar formado en
el espíritu de la milicia y el apostolado, enviando en 1.938 a
200 de ellos a Italia para conocer los métodos de la escuela
fascista. La separación de sexos en las aulas respondía a lo
que Pilar Primo de Rivera dijera en mayo de
1.939: “la única misión que tienen asignadas las
mujeres en la tarea de la Patria, es el hogar”.
En 1.938, el tempo de
Nuestra Señora
de La Luz (uno de los primeros en ser
destruidos durante la
Guerra
Civil), fue también el primero en comenzar su
restauración, a base de donativos y del dinero de la Iglesia
para reparar los cuantiosos destrozos y costear una copia de
la imagen quemada durante las algaradas.
El
Camarín del Cristo del Consuelo de Molleda,
que había sido destruido, asiste, en septiembre de 1.938, a la
celebración del acto de desagravio, vestido con las ropas y
joyas aportadas por los parroquianos.
En septiembre de 1.938, se abrió al culto el templo de Santiago de
Ambiedes, dos años clausurado, con sus imágenes y
retablos perdidos y tras una suMaría reconstrucción.
La actividad de la
Cofradía de Pescadores se interrumpió,
como todo en el país, por la
Guerra
Civil española. El
Posito se
recompuso en 1.938, en una reunión mantenida por pescadores y
armadores cuyas actas aparecían encabezadas por un 'Saludo a
Franco'.
El 14 de mayo de 1.939 se implantaba la cartilla de racionamiento
como medida temporal, pero que se mantuvo vigente, más de 13
años.
En 1.939, en una misa escoltada desde el presbiterio por cinco
falangistas de guardia, llegaba a
Miranda
la nueva imagen de
Santo Domingo, obra de
Enrique
de Larrea y donada por
Robustiano
Gutiérrez Campa. El resto de las reparaciones de
ese templo se acometieron, muy poco a poco, con las
aportaciones de una magra suscripción.
En la Capilla de Jesús de Galiana, la talla
tradicional del Cristo, fue sustituida en julio de 1.939, por
otra del artesano local Enrique Santos,
expuesta antes de su definitiva entronización, en los
escaparates de Casa Fontela.
En
los primeros años 40 (los
años de la fame),
todo Avilés tenía que estar a oscuras a partir de las 8 de la
tarde, debido al racionamiento. Escaseaba la energía (ni luz,
ni combustible ni gas), teniendo que volver a tiempos remotos
para conseguir algún sucedáneo. Debieron hacer frente a la
escasez de productos básicos a través de las cartillas de
racionamiento, que, en los mejores casos, no daban opción más
que a 250 gramos diarios de pan. Ni café, ni cerveza, ni
papel, ni azúcar, ni hielo, ni tabaco, … Solo la ropa y el
calzado estaban a precio libre y en relativa abundancia, pero
eran un lujo al que no alcanzaban la mayoría. De manera que el
mercado negro hacia su agosto. El puerto tenía línea directa
con Canarias y Marruecos, y junto con los fosfatos para la
Real Compañía,
llegaban las “
tangerinas”,
famosas y muy cotizadas tabletas de tabaco marroquí. Había
familias que aprendieron a cocinar desde mondas de patata
hasta las algarrobas de las caballerías.
Para
la
Iglesia de San Nicolás, en febrero de
1.940, la familia
Graiño
donó un Cristo crucificado, talla de los compostelanos
Hermanos
Carballido. También de donación, en este caso
anónima, fue la imagen de
Santa Ana, San Joaquín
y la Virgen niña, que procedente de los
Talleres
Rexach de Barcelona, llegó a la iglesia en
septiembre de ese mismo año.
El
28 de agosto de 1.940, aparecen flotando sobre las aguas del
Muelle Nuevo de San Juan
los cadáveres de los Romeo y Julieta Avilésinos,
Ramón
Álvarez Menéndez y
María Cabrera
que durante la noche del 17 al 18 se habían arrojado al mar,
impulsados a tomar esa determinación a causa de los obstáculos
que las respectivas familias de los enamorados ofrecían para
la continuación de sus relaciones. Avisadas las autoridades,
se personó en el lugar del suceso, el Juzgado de instrucción,
que ordeno el levantamiento de los cadáveres, los cuales
aparecían abrazados y unidos por una cuerda.
En
1.940 estaba ya muy avanzada la reconstrucción de la iglesia
de San Pedro de Navarro, cuyos trabajos
dirigió una comisión que administró diversas donaciones
filantrópicas.
En
diciembre
de 1.940, se inauguró el nuevo retablo de la Iglesia
de San Nicolás, donación de Álvaro García
de Castro, ejecutado por el entallador José
Otero, de Vivero. Estaba coronado
por la imagen del Cristo de la Misericordia,
única que se salvó de la pira entre las cuatro decenas que
atesoraba la iglesia.
Muy
cerca del San Agustín de 1.940, se colocaban
el nuevo altar mayor en la nueva Iglesia
de Sabugo, de mármoles tallados, y el sagrario
diseñado por el artista Juan José, en forma
de templete gótico soportado por cuatro ángeles de buenas
proporciones. Para entonces se habían podido reponer, en parte
gracias a caudalosas donaciones de los feligreses y empresas,
canalizadas por su párroco Mateo Valdueza,
vidrieras, decoración interior, puerta, cancela y vestiduras.
Cinco años más tarde, fueron incluidos, un órgano y un púlpito
monumentales.
El 4 de marzo de 1.941, muere en Madrid,
Constantino
Suárez, “
Españolito”, nacido en
Avilés el 10 de septiembre de 1.890. Autor de una monumental
obra titulada "Índice bio-bibliográfico de escritores y
artistas asturianos" (4 volúmenes) y de varias novelas y
narraciones cortas.
En junio de 1.941, la nueva imagen de
La Milagrosa se
bendecía en la iglesia de
La
Magdalena y en mayo de 1.943 se trasladaba a
Las Barzanas la nueva imagen del
Santo
Cristo de la Misericordia, el mismo mes en que se
bendecía la imagen de la
Virgen del Rosario de San
Cristóbal.
En 1.941 se abre al público el Cine Florida.
También en este año, el Centro asturiano de la Habana abre
subdelegación, organizando periódicos bailes (La
Batelera y Cuba en España).
En
el año 1.942 el
Instituto de la Vivienda
adelanta el dinero para hacer el poblado de pescadores, el
famoso barrio del
No-Do,
acabándose a principios de 1.950.
En
julio de 1.942, se colocó la primera piedra de la Iglesia
de Trasona, que se finalizó en julio de 1.947,
siguiendo las trazas del arquitecto Juan Corominas.
El Centro Coordinador de Bibliotecas aplicó una
triple estrategia a la Biblioteca Popular
Circulante: expurgo, control de nuevas adquisiciones y
descenso de la aportación. Esto llevó consigo que los únicos
libros que entrasen en ella fuesen los de Historia de España,
en los que se reflejaban únicamente grandes gestas de grandes
hombres, que acababan siempre con Franco y
su Cruzada. Si en 1.921 se contabilizaron 15.000 consultas de
libros, entre 1.942 y 1.949 solo fueron 7.000.
El 5 de junio de 1.943, el ministro de trabajo
José
Antonio Girón de Velasco rodeado de “
camisas
negras” falangistas, llegó a Avilés para entregar 17
viviendas de planta baja que habían costado poco mas de
500.000 pesetas a 17 familias de “obreros del mar” que tenían
que pasar brazo en alto y mano abajo. Y todo ello bajo las
cámaras del NO-DO nacido seis meses antes. Esto motivó que a
ese nuevo barrio construido por la
Obra Sindical
del Hogar, se le llamase el
Nodo.
El
día de Reyes de 1.943 se abría solemnemente al culto, la
capilla del cementerio de
La Carriona,
adonde habían ido a parar los restos de
Pedro
Menéndez, tras la profanación de su mausoleo.
En
1.944, en Pillarno y San Juan de
Nieva, se emprendió la construcción de nuevas
iglesias de ambiciosas trazas, especialmente la segunda, según
la dirección de José e Ignacio
Álvarez Castelao.
Cuando
en abril de 1.944 se inauguró el barrio de pescadores (
No-Do),
se llegó a proponer que se trasladara allí, la
vieja
iglesia de Sabugo, de la
Plaza
del Carbayo, ya que en esas fechas, aún no se
había iniciado su restauración después de la guerra,
pudiéndose ver destrozos tanto en la arquitectura como en los
restos humanos a medio cubrir en las tumbas próximas a la
iglesia.
El
Auxilio Social instaló desde 1.945, uno de
sus hogares infantiles con capacidad para 120 niños, el “
Pedro
Menéndez”, aprovechando el antiguo chalet de
Manuel
Fernández en
Buenavista.
El 19 de septiembre de 1.945, la comisión organizadora de los
actos de traslado de los restos mortales de de
Armando Palacio Valdés a
su panteón de
La Carriona se pone en
contacto con el hijo adoptivo de Avilés,
José
Francés (en representación de la Real
Academia de la Lengua) a fin de ultimar detalles sobre el
proyecto de que los restos del escritor, sean depositados en
la capilla del antiguo palacio de la familia
Llano
Ponte, escenario de la novela "
Marta y María",
partiendo luego de aquella mansión hasta el lugar de su
enterramiento definitivo. El 16 de octubre llegaron a la
Estación del Norte de Oviedo y después de un responso, se
encaminaron hacia Avilés.
Empieza la Era Industrial
ENDASA crea su planta de electrólisis en la
Dársena
de San Juan. Más adelante, en 1.958, se
trasladará a la orilla derecha de la
ría.
En 1.947 es desmantelada la Organización Socialista
de toda Asturias, precisamente en Avilés, por la
negligencia de un militante local, detenido por la policía en
la Estación del Carreño cuando recogía un
envío de propaganda. Fueron procesados 22 militantes acusados
de delitos similares al de Rebelión Militar.
Durante los días 10 y 11 de julio de 1.948, se celebraron el
Estadio Municipal de la Exposición,
los XXVIII Campeonatos de España de Atletismo en pista. La
Federación Asturiana se apuntó un franco éxito en su primera
organización en pista de tipo nacional. Los tiempos, salvo un
par de excepciones, fueron bien cronometrados. Los jueces de
concursos, atentos a su labor y los de llegada supieron
clasificar acertadamente, sin dudas ni errores de bulto.
El 31 de agosto de 1.948, se celebran los actos conmemorativos
del VII Centenario de la creación de la Marina de Castilla.
En 1.948 en
La
Maruca y
Las Arobias se empieza a
levantar lo que sería
Cristalería Española S.A,
comenzando la construcción de viviendas para los obreros en
La Maruca y
Jardín de Cantos.
En 1.949 se abren dos nuevos locales, el
Cine Marta
y María en la
Calle de Rivero y el
Cine Clarín en la
Calle
de La Cámara.
En la segunda década del siglo XX Avilés ya disponía de la red
básica de carreteras (polvorientas) que permitían montar
excursiones a los lugares principales:
- La carretera a Oviedo.
- La de Soto del Barco.
- La de San Juan de Nieva con el gran atractivo de la dársena.
- La de Luanco con un trazado costero que partía del Puente de San Sebastián
- La de Gijón.
- La carretera de Grado.
- La del Cabo Peñas estaba aun en construcción.
- La del Caliero, Illas, San Cristóbal y Miranda, eran solo caminos vecinales.
En esa misma década, Avilés tenía 862 edificios de un piso, 960
de dos y 345 de tres o más. Esto hacen 2.167 edificios para
poco menos de 13.000 habitantes.
El Boletín Oficial de Presidencia de 15 de junio de 1.950
ordenaba al INI la creación de un centro
siderúrgico, creándose una sociedad con un capital cercano a
los 1.000 millones de pesetas. Era la Siderurgia
Nacional, empresa participada al 40% por el INI,
que acabaría por hacerse con el control total ante la apatía
del capital privado. Esta empresa, en varias etapas y en el
plazo de 10 años debía incrementar la producción nacional
obtenida por las industrias existentes, debidamente ampliadas
en la cifra de 600.000 toneladas de productos terminados, por
año.
Instalar la fábrica, requería acondicionar los terrenos, cimentar toda
la obra y construir un nuevo puerto encauzando y desviando la
ría. Tareas que se realizarían en una marisma, en terrenos
bajos, pantanosos, intransitables e inundados periódicamente.
Desapareció el Barrio de San Sebastián,
realojado para ceder sitio a las nuevas obras. Se desvió el
trazado del Tranvía Carreño.
En 1.951, la draga
Pax, con sus 500 caballos de
vapor, comenzó a chupar los fondos de la marisma de Avilés, a
razón de 20.000 toneladas diarias, yendo a depositarlas luego
en las marismas para cimentar el lugar que ocuparía después
ENSIDESA. En total,
fueron 6 millones de metros cúbicos los que movió la
Pax.
Una vez concluido el trabajo de la draga, comenzó la
desecación de las marismas y la cimentación de la fábrica,
para lo cual se usaron más de 1.000 de las famosas y tristes
campanas y más de 100.000 pilotes hincados.
El 28 de agosto de 1.951, una comisión formada por personalidades
Avilésinas, trabaja activamente en el proyecto de
Casa-Museo
de Pedro Menéndez, que ocupará la casa nativa
(supuestamente) del marino, frente al edificio barroco de
Camposagrado.
Hasta hace poco, en la zona de
Las
Arobias, en los terrenos que hoy se reparten el
Puerto y el Macelo, existían unas ruinas, las de la
Siderurgia
Asturiana, S.A (
SIASA). Construida en
1.942 era una industria original, sin hornos altos, se
encargaba de producir “chatarra sintética”, usando minerales
de baja ley de hierro y combustible de escasa aplicación
siderúrgica. El problema fue que dependía de maquinaria
extranjera (
Renn-Krupp), lo que retrasó su
instalación hasta 1.952. En ese momento nació el
I.N.I
que se decantó hacia el mineral de hierro, lo que fue la
muerte para
SIASA.
Llegaban sin cesar trenes atestados de campesinos con pantalón de pana,
chaqueta de dril, sombrero o gorra, maleta de madera atada con
un cordel y muchos de ellos con brazalete negro (en esa época,
el luto duraba muchos años). Junto a ellos, también
aparecieron multitud de huidos de la justicia.
La llegada de los inmigrantes para la construcción de
ENSIDESA, hizo que se
habilitasen como alojamiento, todo tipo de locales (hórreos y
establos incluidos). Pero nada fue suficiente. Algunos
durmieron al raso, en las calles o en los cuatro barracones
que se pertrecharon:
Para alojarse
en ellos debían demostrar haber trabajado ese día y además, el
precio de ese alojamiento se le descontaba del sueldo mensual;
los de un turno se acostaban en las camas que dejaban los del
siguiente turno, era el tiempo de las “camas calientes”.
Esos barracones donde dormían 500 hombres y que podían hacerse
su propia comida o la colada, eran frecuentes los robos,
peleas y ajustes de cuentas.
Locales como el
Café Colon
o el
Diamante, se convirtieron en lugares de
timbas interminables.
Había algunos
lugares de concentración, por ejemplo, frente a lo que ahora
es el barrio de
Llaranes,
en los terrenos que quedan entre la actual autopista y la
fábrica. Antes, no era más que una gran explanada donde
rastrillos, barberos y demás “autónomos” con la banqueta al
hombro, esperaban que algún cliente solicitase sus servicios.
Al igual que las prostitutas que desembarcaban del
Tranvía
Carreño provenientes de
Gijón. Iban por
parejas, y mientras una vigilaba y cobraba la otra consumaba
la transacción únicamente tapada con una manta.
Había también
una institución fija para este tipo de comercio, “
El
Cabaré” situado en la esquina de
González
Abarca y
Quirinal, donde se hacían
colas que llegaban hasta el lavadero de
Sabugo
(200 metros) en filas de a tres. La tensión acumulada y los
ajustes de cuentas hicieron que las propias fuerzas de orden
público eran las encargadas de organizar las colas.
Los de la Castilla profunda que nunca habían conocido el mar,
integraban el nutrido grupo de los que inmóviles miraban al
horizonte de
San Juan o
que rodeaban (siempre enfundados en su traje de pana) a las
mujeres que tomaban el sol en bañador.
En las procesiones de Semana Santa, empezaron a oírse las
primeras saetas, provocando el enfado de estos al ver que el
paso no se detenía ante ellos como es costumbre en Andalucía.
En 1.953 se comienza la construcción de
Llaranes,
ahora de titularidad municipal, promovida por la empresa
siderúrgica
ENSIDESA
para albergar a más de mil familias y vecinos de su factoría
(1.953-1.957). A este grupo de viviendas, le siguieron
La Luz, con 2.056 viviendas
levantadas entre 1.957 y 1.962.
La
Texera (1.954-1.959) o el grupo
Francisco
Franco.
La Pedrisca (1960-1965) y
La
Carriona (1.955-1.959), y por último,
Buenavista (1.954-1.956).
Las cooperativas de trabajadores, con el apoyo financiero de
sus empresas, también tuvieron su protagonismo; las más
representativas fueron las de
San José Artesano
y
Portuarios (312 y 112
viviendas, respectivamente), la de
Cristalería
en
La Maruca y la
del
Pozón en
Llaranes.
El 12 de julio de 1.953, se inaugura en la actual
Calle del Doctor Graiño, una
Central Telefónica Automática, en un
esplendido edificio de líneas modernas. Se incorpora así al
ritmo intenso exigido por sus necesidades vitales y por la
creciente expansión de su industria y de su población.
El desorden se apoderó de la ciudad: juego, prostitución, delito,
… Ante el clamor popular, el Gobernador Civil,
en 1.954 estableció la Policía Armada.
En 1954 se produce la primera manifestación de la Asturias de
posguerra, en la época de los emigrantes llegados para la
construcción de
ENSIDESA.
El capellán
José Borbolla encabezo una
manifestación de “
coreanos” desde
Llaranes hasta la
Casa
Sindical de Avilés.
El 3 de diciembre de 1.954 y durante las obras de cimentación de
los hornos altos para la
Siderurgia
Nacional, ocurrió un grave accidente a
consecuencia del cual quedaron sepultados en el fondo de una
de las "campanas" 8 obreros, 2 de los cuales pudieron salir al
exterior con ligeras heridas.
¿Tocote? Preguntaban los espectadores de las
rifas celebradas en el Cine Marta y María.
Sorteos para asignar nuevas viviendas. En algún caso pudo
haber pervivido algún barrio de nombre Tocarate
que era la expresión de consuelo que se decía a quien no había
sido agraciado en la primera ocasión. Al entrar en la década
de los sesenta, la edad media de Avilés era de poco más de 27
años y solo había 17 viejos por cada 100 jóvenes. Una legión
de Avilésinos vivía realquilada, en casas de arrendatarios
donde se compartían habitaciones con o sin derecho a cocina.
Antes del encendido del primer horno, la población de Avilés casi se
duplicaba acercándose a los 50.000 habitantes en los años 60.
En estos años no mandaba el ayuntamiento, mandaba
ENSIDESA que solo rendía
pleitesía al
INI y este al palacio de
El
Pardo. La
Junta de Obras del Puerto se
vio obligada a abandonar su ya iniciado puerto pesquero para
dejar sitio al siderúrgico ante las amenazas de la empresa. El
mismísimo alcalde de Avilés,
Eduardo Fernández dimitió
cuando en 1.956 solicitó al ingeniero jefe de
ENSIDESA el canon municipal
por los proyectos de sus poblados y esta se negó. La fábrica
era autónoma y estaba exenta de impuestos.
En 1.956, tres meses antes de que viera el mundo
ENSIDESA, tuvo lugar el
encendido de los 30 primeros hornos de coke, dando la primera
producción de la empresa (62.000 toneladas); A principios de
1.957 arrancó el primer horno alto,
Carmen; y
el 25 de septiembre de 1.957, cuando estaba a un mes y días de
cumplir su primer año, tuvo lugar el acto inaugural de la
factoría, que constó de acto castrense y comida oficial en la
planta de aceros (los escogidos comían en el convertidor y los
nobles y pueblo en mesas de tableros en la nave de hornos,
situados de mayor a menor categoría en las proximidades de
Franco). La comida, formada por dos platos y postre era
distinta para él, siendo llevada por su gente desde su
catering. Nadie era servido antes que el y nadie terminaba
después de el. Cuando se corría la voz de que Franco estaba
servido, servían a los demás y cuando se volvía a correr la
voz de que había terminado, retiraban los platos. Lógicamente,
de los que estaban fuera del convertidor, solo comió algún que
otro ministro; los peritos y resto de la selección veían
llegar los platos y salir, quedándose en ayunas.
La empresa creó sus propios embalses, en La Granda y
Trasona, asegurándose todo el suministro de
agua dulce. Y la energía eléctrica la aportaba su propia
central térmica desde 1.957.
El 25 de septiembre de 1.957,
Franco, en
compañía del presidente del
Instituto Nacional de
Industria, inaugura el primer horno alto (Carmen)
de la
Empresa Nacional
Siderurgia.
Durante el año 1.957, se pone en funcionamiento la línea férrea
Avilés-Pravia.
En este mismo año de 1.957,
comienza a funcionar el primer autobús de la CTEA,
conviviendo con el
tranvía
eléctrico hasta 1.960.
En marzo de 1.958, el académico Camilo José Cela
da una conferencia (Divagación sobre el oficio literario) en
el Hogar del Productor de la Villa.
El 28 de noviembre de 1.958,
ENSIDESA
estrena su segundo horno alto,
Joaquina, a
los pocos meses de haber puesto en marcha el primero. La
producción de arrabio aumenta en 1.300 toneladas.
En 1.963 Avilés cuenta con radio, la emisora EAK 91, Radio
Popular de Asturias.
El 2 de enero de 1.963, en el alto de La Reigada,
lugar de emplazamiento elegido para instalar una torre
repetidora para la traída de la televisión a Avilés, por el
llamado canal número 8, comenzaron a realizarse pruebas para
comprobar la recepción de imágenes y sonido.
El 26 de agosto de 1.965,
ENSIDESA
comienza su producción de chapa fina. El tren de laminación en
frío fábrica su primera bobina.
El 10 de agosto de 1.966, se pone en funcionamiento el tercer
horno alto de
ENSIDESA,
bautizado con el nombre de "
Rosario" y
esperándose que aumente la producción nacional de arrabio en
un 25%.
El 27 de julio de 1.969, el vicepresidente del gobierno,
almirante
Luis Carrero Blanco, en compañía
de
López Bravo y
López Rodó,
presidieron el encendido del horno alto
Carmen IV
de
ENSIDESA,
que elevaba la producción de arrabio a 3.5 millones de
toneladas anuales.
En 1.970 se ensancha el canal de entrada de
ría
para que puedan entrar barcos de mayor tonelaje, acabándose en
1.977.
En la mañana del 6 de febrero de 1.971 Avilés despertó con un
gran estruendo, con la explosión en la acería
LDI de
ENSIDESA de un depósito
receptor de valor recalentado, delante del poblado de
Llaranes
en la que perdieron la vida ocho personas, y hubo
numerosos heridos. Fue el accidente laboral más grave sufrido
en la comarca.
En 1.976 se abre al tráfico la autopista A-8, la Y.
En enero comienza la mayor huelga de
ENSIDESA.
La empresa decide castigar a más de seis mil trabajadores a
veintiún días de suspensión de empleo. El 25 de enero los
obreros se encierran en las iglesias de
Sabugo y de
Llaranes, hasta que por la
noche la policía los saca salvajemente. Los días 26 y 27,
Avilés se ve envuelta en una batalla callejera entre los
manifestantes y las fuerzas antidisturbios. En los primeros
días de febrero se calma y Avilés vuelve a la tranquilidad.
La crisis de los setenta saca a la luz los fallos estructurales
de
ENSIDESA, que la hacían
incompetente en una crisis muy seria. Las carencias de diseño
se hicieron más evidentes, el arrabio producido era excesivo
para alimentar el consumo de la acería, el excedente se
exportaba a precios por debajo de su coste; el acero era
insuficiente para abastecer el tren devastador; las dos
acerías se instalaron sin conexión en los extremos de la
fábrica, mientras que los talleres de laminación lo hacían por
tres áreas, notándose la ausencia de instalaciones para
comercializar con los productos laminados. Las decisiones
políticas fueron perniciosas, la dilación en la puesta en
marcha de la segunda fase de la empresa al ceder a las
presiones de empresas siderúrgicas privadas, el
excesivo y antieconómico volumen de todo tipo de gastos
sociales, en una empresa que actuaba sin mirar perdidas si no
como escaparate del Régimen.
El fracaso del
Plan Siderúrgico elaborado en
1.974 y suspendido en 1.980, el desequilibrio entre producción
y consumo, la competencia de los países de nueva
industrialización produciendo a bajos costes, todo ellos hace
inevitable para las autoridades acometer la “
primera
reconversión de la siderurgia integral” en los años
1.984-1.990. Las consecuencias de ese Plan para
ENSIDESA
fueron la construcción de la moderna acería
LD-III.
La segunda reconversión, El
Plan de Competitividad se
aplicó entre 1.991 y 1.997. Las medidas fueron más radicales
al suponer en la práctica la desaparición de
ENSIDESA
en 1.995 y englobarse en la Corporación de la Siderurgia
Integral (
CSI).
A las dos de la madrugada del 1 de
julio de 1.998 Avilés apagaba su último horno, el Carmen
IV. Acababan así cuarenta años de historia de la
siderurgia más importante de España, una parte fundamental
de la historia de Avilés.
En el año 2.003, se cumplieron según los historiadores, los dos
milenios de los orígenes pre-urbanos de La Villa.