Calle de San Francisco


Lugar apartado de la muralla de la villa, su primer edificio (incluso antes de crearse la calle) fué el Convento de San Francisco del Monte (1.377-1.389), denominado asi por quedar oculto por la naturaleza hasta bien entrado el siglo XVI. Cuando comenzó a urbanizarse se denominó Calle del General Lucuce.

Esta calle comienza en la Plaza de España, viendo un lateral del Palacio de los Marqueses de Ferrera y la Iglesia de San Nicolás de Bari de los siglos XII y XIII (edificada sobre los restos del Convento e Iglesia de San Francisco del Monte. Frente a ella, posiblemente los edificios más vistosos y elegantes, construidos a principios de siglo. Todos ellos, dotados de soportales con recias columnas, y todas distintas.

En 1.584 se proclama una sisa, para hacer una traída de agua desde el Valle de Valparaíso (La Magdalena) hasta Avilés. Desde estas tierras ya había otra, pero estaba al aire libre (bajaba libremente por cauces) y no ofrecía garantías de higiene. Ya en 1.591, los vecinos se quejaban al ayuntamiento por que debido al agua derramada, no se podía transitar por la plaza. Se terminan las obras hacia 1.593, con la apertura de siete fuentes. La de los Caños de San Francisco fue instalada en 1.617 en el lugar conocido como Campa de San Francisco y posteriormente Jardines del Príncipe Alfonso. Estos caños, adosados al muro lateral que delimita la explanada frente al pórtico de la iglesia, consta de un frontal de la que surgen seis cabezas humanas que manan el agua hacia un pilón rectangular que adopta forma ovalada en su centro; por encima de tres de las cabezas figuran elementos heráldicos: en los laterales, dos escudos de Avilés, y en el centro, el de armas del reino de Castilla. Los avilesinos estuvieron años sirviéndose del agua de estas fuentes para su uso doméstico. Antiguamente el pilón cumplía la función de abrevadero para el ganado.

Si seguimos hacia arriba veremos a la izquierda la Plaza de Domingo Alvarez Acebal con la fachada oriental de la Iglesia de San Nicolás de Bari (original de los siglos XII y XIII), y su entrada al claustro (siglo XVI) y a la derecha, el inicio de la Calle de Alfonso VII o Calleja de los Cuernos (denominada así por los cuernos de vaca que se arrojaban a la calle desde el matadero que existía en ella).

Por ultimo, el inicio de la Calle de Galiana y a la derecha el inicio de la Calle de Julia de la Riva (abierta en 1.907) con el Palacio de Balsera, del año 1.909.

En el mismo año de la construcción del Palacio (1.909), un gran incendio redujo a cenizas 3/4 partes de lo que quedaba en pie del antiguo Convento y una importante cantidad de casas.

En el año 1.522, Avilés sufre un terremoto que hizo que se viniera abajo parte de la Iglesia y Convento.

Durante la Guerra Civíl, el comité de guerra prohibió la formación de grupos y hasta de colas en la calle, para no ofrecer un blanco fácil a la aviación. Quienes necesitaban conseguir cartillas de racionamiento, lo hacían amparados por la estrechez de la Calleja de Los Cuernos .

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