Calle de los
Alas (una de las más célebres y poderosas familias del concejo entre los siglos XII y XVII), antiguamente conocida como
Calleja del Moclín, (según se dice porque un forastero de este nombre o apodo se dedicaba al cultivo del cebollín) y en el siglo XIX como
Calle Real. Comienza en la
Calle de la Ferrería, a la altura de la
Puerta del Alcazar, yendo a parar a la
Calle de los Alfolíes (donde se encontraban los depositos de sal) donde se encontraba otra puerta, la
Puerta del Puente..
Esos depósitos de sal, son los más antiguos de Asturias y sus noticias aparecen con el inicio del reinado de
Alfonso
IX, en 1.188, quien lo concede, al mismo tiempo que
los de
Llanes,
Villaviciosa
y
Luarca. Es el mismo rey quien se da cuenta
de la importancia económica que generaba el almacén de sal
(dedicada a la salazón del pescado), de modo que Avilés se
convirtió en esos años en fuente de ingresos para el Real
Tesoro. La "
sal blanca" llega de
Bretaña
y
Francia para distribuirla por
Asturias,
León y el interior de
Galicia.
Al principio se almacenó en
San
Juan de Nieva, pero por miedo a que estuviera
mal protegida, se pasó dentro de las murallas a la
Calle
de los Alfolíes.