Buenavista
Saliendo de La Villa por la
Calle
de Galiana, y siguiendo el
Camino
Carretera de Grado por La Peral, el viajero se
encontraba con BuenaVista, un grupo de casas aisladas encima
de un promontorio y desde donde se divisaba toda La Villa,
Las Huelgas,
La
Magdalena y en fin, todos los contornos de
Avilés.
En ese lugar, se estableció el Hogar Iinfantil "Pedro
Menéndez" del Auxilio Social,
para alojar y paliar las necesidades de los huerfanos de La
Villa.
Más allá de Buenavista, podemos encontrarnos con el barrio y
el cementerio de
La Carriona, barrio creado
para alojar a los trabajadores venidos en los años 50 a las
siderurgicas. Y siguiendo por ese camino, nos encontramos con
Miranda, lugar
apreciado en aquellos tiempos en toda la región, por sus
caldereros.
Desde octubre de 1.936, y por razones de sanidad, no se podía
visitar el cementerio de La Carriona.
Una vez acabada la Guerra, en 1.945, El Auxilio
Social instaló uno de sus hogares infantiles con
capacidad para 120 niños en el Hogar Pedro Menéndez,
todos ellos huérfanos de la venganza, y que acabaron siendo
concentrados en ese chalé diseñado por Manuel del
Busto y que olvidó su viejo esplendor como
domicilio de indiano.
El día de Reyes de 1.943 se abría solemnemente al culto, la
capilla del cementerio de
La Carriona ,
adonde habían ido a parar los restos de
Pedro
Menéndez, tras la profanación de su mausoleo.
El 19 de septiembre de 1.945, la comisión organizadora de los
actos de traslado de los restos mortales de de
Armando
Palacio Valdés a su panteón de
La
Carriona se pone en contacto con el hijo adoptivo
de Avilés,
José Francés (en
representación de la Real Academia de la Lengua) a fin de
ultimar detalles sobre el proyecto de que los restos del
escritor, sean depositados en la capilla del antiguo palacio
de la familia
Llano Ponte, escenario de la
novela "
Marta y María", partiendo luego de
aquella mansión hasta el lugar de su enterramiento definitivo.
El 16 de octubre llegaron a la Estación del Norte de Oviedo y
después de un responso, se encaminaron hacia Avilés.
Con la llegada de los trabajadores de
ENSIDESA,
se hizo patente la necesidad de viviendas, encontrandonos con
iniciativas como las barriadas de
La Pedrisca (1960-1965),
La Carriona (1.955-1.959) o
Buenavista
(1.954-1.956). Las cooperativas de
trabajadores, con el apoyo financiero de sus empresas, también
tuvieron su protagonismo; siendo una de las más
representativas la de
San
José Artesano con 312 viviendas.