La Magdalena
La parroquia de
Santa María Magdalena de Corros,
se encuentra al sur de la villa. Con una superficie de 2.5
kilómetros cuadrados y una altitud media de 45 m, comprende
los núcleos de población de:
- Altamira.
- Arabuya/L'Arabuya, en cuyas proximidades se encuentra el bosque del mismo nombre, de más de 1 km de superficie, abundante en castaños y otros árboles autóctonos.
- El Barrial.
- El Bretón, topónimo posiblemente relacionado con la llegada y establecimiento en Asturias, en el transcurso del siglo VI, de grupos de bretones que huyeron de Gran Bretaña.
- La Carrionina.
- Castañeda.
- La Ceba.
- Ceruyeda.
- Grandiella/La Grandiella.
- La Peña.
- Piqueros.
- La Tabla.
Surcada por el río Magdalena o Villa,
la parroquia tuvo antaño el recinto amurallado más antiguo
conocido de Avilés, el Castro de El Barrial, cuya
traza se sitúa al Norte de la Magdalena, hoy desaparecido
aparentemente, quedando solamente una brevísima memoria
histórica y la ubicación de sus yacimientos enterrados además
del potencial de la explotación de éstos. En 1.986 se
encontraron posibles fragmentos de muros, un pequeño tramo
similar a un foso y escalonamientos del terreno con al menos
tres aterrazamientos. Estos elementos unidos a la existencia
de un riachuelo en la falda en tres de sus laderas, las
irregularidades y fragmentos de posibles muros en la cima, la
existencia de leyendas referidas a este muro y la aparición de
material lítico y cerámico hizo suponer la existencia de un
posible recinto castreño de la época romana. Posiblemente se
trataría de un lugar de aprovisionamiento de materia prima
para hornos de cerámica.
Al norte, en las proximidades del Castro de El
Barrial y en ubicación muy similar, Colina
de Gaxin, existe un lugar de morfología idónea para
el asentamiento castreño, pero sin vestigio del mismo. Ha sido
incluido en el catálogo de bienes de interés arqueológico como
zona de presunción de riesgo.
Posteriormente La Magdalena solo tenía importancia por su
cabaña ganadera. En su territorio (al parecer, en El
Barrial) se asentó la Malatería de San
Lorenzo de Corros (antigua leprosería de la Edad
Media), de la que se tiene constancia documental desde 1.289.
Este nombre de Corros posiblemente tenga su origen en las
celdas, chozas o pequeñas casas en que se albergaba a los
leprosos.
El 15 de julio de 1.778 la villa de Avilés se dirige a la
Junta del Principado para pedir el necesario arreglo
del camino de Avilés a
Oviedo,
infranqueable y peligroso sobre todo en invierno. Esta se
realizo en dos tramos, el primero entre
Villalegre y
La Texera trazado por
José
Bernardo Meana, maestro director de las obras públicas
en Avilés y por un valor de 76.000 reales, rematadas por
Roque
Bernardo de Quirós. El segundo tramo de
La
Texera hasta
Rivero la inicio
Francisco Pruneda en 1.786, dividiéndola en 4 trozos,
con dos puentes de por medio (el de
La
Texera y el de
Los Molinos), numerosas rampas de acceso a las
propiedades colindantes y pretiles y antepechos de cantería en
las cunetas. La conclusión definitiva a la altura de la fuente
de los
Caños
de Rivero se demoró hasta 1.815.
La iglesia parroquial de Santa María Magdalena de
Corros guarda una reciente imagen del patrono de
los leprosos, San Lázaro, sustituta de la
incendiada durante la Guerra Civil.
Igualmente, una nueva imágen de La Milagrosa,
fue bendecida en esta iglesia, en junio de 1.941. Este templo,
aunque de fábrica reciente (inicios del s. XX), conserva en el
interior una portada y un arco de triunfo pertenecientes a un
antiguo templo románico y de cronología desconocida, quizá del
s. XII; actualmente, sirven de acceso a dos capillas laterales
desde la nave. La portada, de doble arquivolta, tiene variada
decoración, destacando la escenificación del pecado original
en uno de los capiteles. El arco de triunfo, de medio punto,
lo forman dos lisas arquivoltas sobre columnas de capiteles
con ornato vegetal.
Con la llegada de
Ensidesa
y la construcción del grupo de viviendas de
La Texera
y
Francisco Franco (1.954-1.959), pasó de
ser un grupo de vaquerías desperdigadas a absorber un barrio
entero con cientos de familias, ampliándose con el tiempo
hasta unirse a La Villa: La
Texera,
Versalles,
El Arbolón,
El Polígono,...
Los Canapés (bancos
de piedra de la vecina cantera de
Bustiello),
fueron construidos en 1.786 por el maestro director de las
obras de Avilés,
José Bernardo Meana y
colocados a la salida de Avilés, en el
Camino a
Oviedo con motivo de la visita a La Villa del rey
Carlos
III. Se trata de dos elementos ornamentales
construidos en piedra procedentes de las cercanas canteras de
Bustiello. Están enfrentados y se sitúan
simétricamente con respecto al camino. En sus inscripciones se
pueden leer en los respaldos:
REYNANDO LA MAGESTAD DE SR DN CARLOS III SE HIZO ESTA OBRA,
A EXPENSAS DE LOS PROPIOS Y ARBITRIOS DE ESTA VILLA AÑO DMDCCLXXXVI.
La Curtidora, una de las primeras fábricas
existentes en Avilés, se creó en el siglo XIX, viéndose
ampliada y modernizada en 1.902. Perteneciente a la misma
empresa, “
Avilés Industrial”, que edificó la
Azucarera de Villalegre
y construida en las mismas fechas, fue industria de curtidos
que aprovechó el auge de la demanda de principios de siglo,
así como la tradición ganadera y portuaria de Avilés. El
edificio, de gran singularidad, fue proyectado por
Manuel
Suárez García basándose en planos y tipologías del
ingeniero
Primault; no exentos de acentos
románicos, ofrece no obstante en sus naves características
comunes a la Azucarera y a los
Almacenes
de Balsera. Remodelada en 1.995 para albergar
un centro de empresas.
El arbolón, un emblemático negrillo que se encontraba en la
actual Calle de Gutierrez Herrero, murió de
carcoma en el invierno de 1.974.
En la zona de
El Arbolón y no lejos de
esta, se conserva una parte principal de la
Fábrica
de Harinas El Águila, construida igualmente a
finales del Siglo XIX y también como respuesta a la coyuntura
económica favorable y a la tradición portuaria de Avilés, así
como a la instalación del ferrocarril. Y en la esquina de esta
zona, en su confluencia con la
Calle
de Rivero, se encuentra la
Casa del
Coño, llamada así no por sus connotaciones sexuales
si no por que en su tiempo fue el edificio más alto de Avilés
y la gente al pasar por delante, exclamaba: ¡¡Coño!!.
También en El Arbolón, nos encontrabamos con
La Vidriera, solar de la primera fábrica de
vidrios de Asturias; de mal recuerdo para muchos, ya que tras
la Guerra Civíl, esta se convirtió en campo
de concentración.
Ya a las afueras de ese barrio, nos encontramos con una casa
indiana denominada
Villa Magdalena,
residencia del único Avilesino fallecido en el naufragio del
Titanic en el año 1.912:
Servando
Ovies.
El mercado de ganados, que inicialmente se realizaba en la
Plaza de la Merced,
fueron oficializadas en 1.878 en el
Carbayedo,
trasladandose posteriormente al recinto de
Las
Meanas y estando ubicado actualmente en este
barrio de La Magdalena.