Calle de Emile Robin
Esta calle corresponde a la antigua
Calle de La
Rivera, que es la que está frente al
Parque
del Muelle.
Emile Robin donó
una lancha para el salvamento de náufragos, y creó pensiones
para los tripulantes accidentados en el cumplimiento de su
deber, y para hijos y viudas de los náufragos.
Por todo ello a Emile Robin, a pesar de no
haber vivido en Avilés, el pueblo, representado por el alcalde
y corporación municipal, le nombró hijo adoptivo de Avilés y
puso su nombre a dicha calle en agradecimiento a sus generosas
donaciones
Avilés pretendía alcanzar la categoría de ciudad de veraneo
elegante y rentable, dada su cercanía a la playa de
Salinas,
ambas estaban muy bien comunicadas, por tranvía que pronto
seria eléctrico. El 7 de octubre 1.917, se inaugura en esta
calle, el hotel más moderno de toda la provincia:
80 habitaciones, 20 de ellas con cuarto de baño, agua caliente
y fría, se ponen a disposición de todos aquellos que quieran
disfrutar de una cómoda y lujosa estancia en la villa. En su
magnifico hall se celebran con frecuencia, conciertos,
tés-dansants y otras fiestas de animación extraordinaria, y
en el suntuoso comedor, capaz para 300 comensales,
estupendas cenas a la americana. Su restaurante de primer
orden, esta a cargo de personal procedente del Gran Casino
de San Sebastián. Sus habitaciones de gran lujo y
corrientes, poseen cuarto de baño, teléfono urbano e
interurbano, agua caliente y fría en todos los servicios.
Calefacción, baños, ascensor eléctrico, garaje y todas
cuantas comodidades caracterizan a los grandes
establecimientos de esta índole. Tiene también el Gran
Hotel, para completa comodidad de sus huéspedes, servicio de
equipajes, con mozos a la llegada y salida de los trenes. “
On parle français”.
Pensión completa desde 8 pesetas en adelante. Condiciones
especiales para viajantes y residentes fijos. Intérprete y
conserje en la estación a la llegada de viajeros.
Ese Hotel sirvió como cuartel general durante la revolución de
Octubre de 1.934, instalándose en él, Ángel Ávila ,
José Maria Rodríguez , Severino
Cienfuegos y Granda por UGT; Valentín
Dinten por CNT y Emeterio García por
el Partido Comunista. Posteriormente, durante la guerra civil,
sirvió también como sede del Comité
de Alimentación.