Escudo


Un documento del siglo IX, la nombra como Illés. Otro del X Abiliés. Y del XIII hay cuatro que la nombran Avillés, dos Abillés, otros dos Abeliés, uno Abellés y otro Abeyés.

Escudo de armas
Diversos cronistas coinciden en la procedencia del "actual" escudo de la ciudad, teniendo su origen en la conquista de Sevilla, hasta entonces en poder de los árabes (gobernada por Abul Hassan).

Una flota formada por gallegos, asturianos, cantabros y vascos, al mando del almirante santanderino Bonifaz, tomó la ciudad por mar, el 3 de Mayo del año 1.248, a pesar de que el Guadalquivir estaba cerrado de orilla a orilla por un puente de barcas y una enorme cadena que unía la Torre del Oro y la Torre de Triana.

Pero el marino avilesino Ruí Perez, con la nao construida y tripulada por marineros de Sabugo, puso a lo largo de su proa (como se puede apreciar en esta ilustración de la época) una enorme sierra, que a fuerza de mareas, hizo ceder la cadena y puentes de lanchas que habían puesto los árabes.

Fernando III el Santo, concedió a Bonifaz y Ruí Perez un escudo de armas, lo mismo que a sus pueblos: Santander y Avilés para que fuese recordada siempre esa aventura, reflejando una nave arremetiendo contra la cadena que une la Torre del Oro de Sevilla y la Torre de Triana. En la bandera de Avilés, el escudo figura en la parte central: dos franjas azules horizontales en los extremos separadas por una blanca.

Se sabe que Avilés tuvo sello desde el siglo XIII. En el archivo del Ayuntamiento, hay varios documentos que lo confirman. El más antiguo conservado y que hace referencia a el, es de 1.266:

1.266, marzo, s.d. (Avilés)

El Concejo de Avilés "afora" (otorga) vecindad a Pele Miguélez y su mujer María Yáñez, mediante pago de seis sueldos de dineros leoneses cada año.

...E questo sea mays firme e non uenga en duida, nos concello mandamos a Domingo González e a Garçia Migéllez nuestros juyzes que seellasen esta carta con nuestro seello. E nos juyzes sobredechos, per mandato del concello, seellamos esta carta con so seello.

Fayta carta mense Março, era Mª CCCª IIIIª."

En la villa, los escudos de piedra mas antiguos (con el nuevo escudo), se hallan en la fuente de los Caños de San Francisco (1.593-1.594). Los tres escudos que tiene, están muy deteriorados, especialmente el central que corresponde al escudo real de la Casa de Austria, usado por Felipe II. Los otros dos pertenecen a la villa de Avilés con las "nuevas armas":

Unas ondas de agua, sobre las que navega una nave a la diestra, con las velas desplegadas e hichadas por el viento, con un gallardete y una cruz en el palo mayor, la proa aserrada y embistiendo a una cadena de hierro, unida a la parte inferior de dos torres terrasadas, una arriba y otra en la parte inferior.

Sin embargo, existe una piedra mas antigua con el linaje de Avilés; la conservada en la Catedral de Murcia. Se halla en el claustro, encima del pórtico gótico de la Capilla de Avilés, fundada en 1.360 por Rodrigo Rodríguez de Avilés. En 1.505, dicha capilla fue restaurada por el regidor murciano Juan Ortega de Avilés. La descripción y colores heráldicos del escudo de la capilla, es la siguiente:

Escudo ovalado: De gules y sobre ondas de azur y plata, un castillo mazonado, de oro, con dos alas del mismo metal, una a cada lado y a la altura de las almenas. Timbrado de un yelmo, adornado en su parte superior por unas plumas.

En el Archivo del Ayuntamiento de Avilés existe un Privilegio de Felipe IV dado a la villa asturiana de Avilés donde en una de las hojas del documento aparece una ilustración con las "armas viejas", el castillo alado, y las "armas nuevas" del motivo sevillano de la nao rompiendo la cadena. Una vidriera existente en el interior del Ayuntamiento de Avilés reproduce esta página de la historia.

En Avilés se venían usando dos banderas distintas, aunque ninguna de las dos tiene rango oficial. La primera lleva los colores azul y blanco de la ciudad con el escudo en el centro. Es la que preside todos los actos oficiales en el concejo, si bien todavía no tiene rango oficial, aunque su uso esté generalizado.

Su origen está ligado al del club de fútbol Stadium Avilesino (Real Avilés Industrial en la actualidad). El equipo local, fundado en 1.915, adoptó como colores del club a principios de la década de los años 20 los blanquiazules, ello fue debido a que un avilesino, Eusebio Fernández Muñíz, que llegó a ser vicepresidente del club barcelonés Real Club Español de Barcelona, gestionó la compra de equipación deportiva con la firma que vestía al conjunto catalán. De esta forma, el club de fútbol local adoptó el azul y blanco de la camiseta del cuadro catalán.

A los pocos años, la bandera futbolística se convirtió en un símbolo de la ciudad. En ello tuvo una gran influencia la costumbre de los confiteros de Avilés de coronar el tradicional mantecado de las Fiestas de El Bollo, en Pascua, con una banderita de papel blanquiazul. Fue en la década de 1.950 cuando empezó a colgarse del balcón del Ayuntamiento la bandera del equipo avilesino (ya convertido en Real Avilés). Desde entonces, su uso se hizo común y la enseña futbolística alcanzó el estatus de oficiosa.

Al mismo tiempo, la tradicional enseña avilesina, permaneció en el salón de recepciones del Ayuntamiento. Los actos más solemnes en Avilés fueron siempre presididos por el pendón tradicional, de color granate con el escudo de la ciudad en el centro, y que todavía preside el gran salón del Ayuntamiento. En la primera mitad del siglo XX el pendón se colgaba del balcón central del ayuntamiento en las fiestas y en actos oficiales.

Banderas


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