Concejo de Illas


Hay escaseo de yacimientos arqueológicos de los tiempos prehistóricos e incluso para los primeros siglos de la historia de Asturias. En este vasto periodo de tiempo señalaremos únicamente las dos necrópolis tumulares de La Reigada y el Cerru de la Peña.

No tenemos noticias de este espacio territorial hasta el periodo altomedieval. La primera referencia está fechada en el 900 y se incluye en la donación de Alfonso III a la Iglesia de Oviedo.

No será hasta el siglo XI, cuando encontremos documentación, con los poderosos Condes Piniolo y Aldonza, haciendo una donación al monasterio de San Vicente de Oviedo de la Villa de Viesca, esto nos informa sobre la pertenencia de Viescas al extenso territorio de Gozón o lo que es lo mismo al espacio controlado por el famoso Castillo de Gauzón. Por lo tanto, los actuales términos concejiles de Illas se hallaban entonces integrados en la demarcación altomedieval de Gozón.

En el siglo XII, será La Mitra de Oviedo y el Monasterio de San Vicente las dos instituciones cuya presencia patrimonial está mejor documentada. Pero también la aristocracia laica se halla presente en las propiedades de Illas. En estas fechas aparecerán las familias Valdés y Alas. Avilés ya es una Villa pujante y debió de generar un proceso disgregador que condujo a la aparición de demarcaciones más pequeñas: Illas, Corvera, Castrillón, Gozón.

No será hasta 1.309, cuando Fernando IV, incluye Illas a la Villa Avilesina como tierras de su alfoz, pero este sometimiento no debía de estar exento de tensiones por el pago de impuestos a Avilés, como lo demuestran los fondos del archivo de la villa. La dependencia de Illas respecto de Avilés no sólo estuvo marcada por el afán de autogobierno de sus pobladores, sino que tuvo que soportar las ingerencias de la familia Quiñones. Estas interferencias seguirán durante el siglo siguiente.

En los siglos modernos no hay grandes transformaciones. Las tierras de Illas se mantienen bajo la jurisdicción de Avilés. Sus actividades son agrarias y sus caseríos rurales. Será en el siglo XIX, cuando se notan sus ganas de independencia. En 1.809 el alcalde de Illas nombrado en Avilés no es admitido por los vecinos de Illas y en 1.816 se negaron a recibir la vara de Avilés. No será hasta la consolidación del régimen constitucional (1.820-1.823), cuando Illas se independice de la villa, alcanzando su reclamada libertad municipal, reuniéndose su Ayuntamiento en el pórtico de la Iglesia de San Julián.

En 1.914, se crea la Unión Agrícola de Illas, el primer sindicato agrario no confesional, de tendencia republicana de la comarca.

Sus monumentos más destacados se encuentran en la villa del concejo. Así están:
  • La Iglesia de San Julián. El edificio actual se levanta en el lugar que ocupaba un templo medieval, su estructura es de planta de cruz latina con torre cuadrada a los pies. El exterior de la nave está recorrido por contrafuertes, los pies y un lateral tienen pórtico con columnas que descansa sobre un zócalo todo ello en piedra. La torre es de planta cuadrada con escasas ventanas, está construida en mampostería y sillar para las esquinas, además tiene una cornisa bastante pronunciada. El interior de la nave se cubre con bóveda de lunetos y de aristas en el crucero y a los pies tiene el coro cubierto de madera. En los brazos del crucero se encuentran dos sepulcros sencillos y de arco de medio punto. El de la derecha es gótico del siglo XIV. Está labrado en un relieve muy plano, en el que se suceden 13 arcos muy apuntados con el intradós trilobulado. El de la izquierda aparece decorado con motivos heráldicos con escudos algunos muy desgastados. El borde superior de la caja está decorado con un friso modulado del que salen hojas.
  • El Palacio de Bárcena, está formado por una serie de edificios que se insertan formando un conjunto: la Torre, de planta cuadrada, tiene una construcción más residencial que militar ya que los vanos son amplios y abundantes, cosa que en las construcciones militares apenas existen siendo sustituidas por saeteras. Es una edificación de dos pisos, con buhardilla. Está construido en mampostería y sillería para las esquinas y su tejado es a cuatro vertientes. La Capilla es sencilla y de planta rectangular, tiene una puerta adintelada sobre ella el escudo cuarteado en cruz con timbre de yelmo empenachado. La vivienda contigua a la torre tiene mejor calidad constructiva, los vanos son enmarcados por grandes losas de piedra. En el piso principal hay dos balcones y una galería con antepecho de madera. Tiene un segundo volumen pegado al anterior que es muy sencillo y modesto. Todo este conjunto está cerrado por un muro de piedra, que da una idea defensiva pero es de baja altura. Lo característico de esta casa es la sencillez y la falta de ornamentación, esto hace difícil precisar la fecha de su construcción, ya que no tiene un estilo predominante en el que se pueda basar su datación histórica, aunque parece que fue construido en varias fases diferentes, hasta contemplar el conjunto como se muestra hoy en día.

VOLVER ARRIBA