Calle de la Cámara
Calle de La Cámara es la mas comercial de Avilés, teniendo
varios nombres a lo largo de su historia. Primero fue Calle
de La Cámara, después Calle del Rollo,
posteriormente adoptó los nombres de Calle de José
Manuel Pedregal y Calle del General
Franco, hasta la actualidad en la que recobró su
primitivo nombre.
El
rollo, que
estaba en la salida a
Oviedo,
se coloca en 1.602 al final de la calle a extramuros que iba
de la
Puerta
Cimavilla a la
Puerta Cabruñana. El
rollo
o poste se empleaba como castigo para los presos, amarrándolos
allí varios días, dependiendo del delito.
Esta calle, debe su nombre a la antiquisima fuente (ubicada en
inmediaciones de
Cabruñana y
San
Bernardo), conocida como la de La Cámara, ya que
sus dos caños estabam situados en una cámara o deposito de
piedra. En la misma zona, se encuentra el
Palacio de
Maqua desde 1857.
Tuvo que pasar un tiempo para que derribaran el cementerio
(donde hoy se alza el grupo escolar de
Sabugo) y algun
edificio colindante, pero sobre todo el
Convento de
La Merced (demolido en 1895).
En el siglo XIX, junto con el derribo de las murallas, se
comenzó la desecacion de las marismas que habia entre La Villa
y el barrio de
Sabugo uniendolas al fin, una
vez desparecido el puente "moderno" que comuicaba ambos
lugares, al soterrar el
río Tuluergo, que
atravesaba la poblacion desde el
parque del Retiro (actualmente
conocido como
Las Meanas) hasta su
desembocadura en la
Ría, al final de la hoy
Calle de la Muralla, donde estuvo situado
durante siglos el puerto.
Más adelante, y segun fue avanzando el crecimiento de la
ciudad, la Calle de La Camara fue aumentando, sobrepasando el
antiguo barrio de
Sabugo y llegando hasta las inmediaciones
del barrio de
El Nodo.
El 18 de julio de 1.932, siete personas de entre 20 y 26 años,
dejaron a un taxista atado y sedado con cloroformo en el pinar
del
Espartal y
se dirigieron hacia la esquina de las
Calle
Pedregal (hoy
La
Cámara) y
Calle de Alfonso VII.
Una vez allí entraron en la
Banca Maribona desvalijando
cajas y mesas, arrancando los cables de la centralita
telefónica y escapando con un botín de unas 100.000 pesetas en
dirección a
Pravia por
La
Carriona. Ese mismo día y el siguiente
consiguieron atraparlos y llevarlos al cuartelillo de la
Guardia Civil en la
Calle
Rivero.
En 1.941 se abre al público el
Cine Florida,
junto con el
Cine Marta y María en la
Calle
de Rivero.